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jueves, 9 de junio de 2011
jueves, 2 de junio de 2011
Encuentro entre empresarios argentinos e italianos en Roma: Palabras de la Presidenta de la Nación
Muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor Presidente Cofeindustria; señor Presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA); señor Canciller de Italia; ¿no está el Canciller de Italia?; el Canciller argentino, ¿está usted Timerman? Está muy bien; señoras y señores empresarios italianos y argentinos y argentinas que me acompañan en la delegación: esta podría parecer alguna de las tantas misiones que como Presidenta de la República Argentina me ha tocado encabezar en distintos países del mundo en la que siempre voy acompañada por una nutrida delegación de empresarios, pero creo que – en este caso, aquí en Italia, hoy, después de las cosas que han pasado en Argentina y en el mundo y en particular en nuestra relación – la presencia de la presidenta de los argentinos, las reuniones que mantuvimos esta mañana con el presidente Giorgio Napolitano, y luego el almuerzo que mantuvimos con el primer ministro Silvio Berlusconi, revela que estamos ante un hecho algo diferente a solamente una misión comercial.
Creo que estamos -y ¡enhorabuena! -ante un relanzamiento de las relaciones entre Italia y Argentina (salto en la transmisión), que sacudiera a la República Argentina, cuya deuda - en ese momento - era 160% de su PBI, nos hizo caer no solamente en nuestra relación con Italia, sino del mundo. En el caso de Italia, tal vez más doloroso, porque no es ninguna novedad los lazos históricos y la profunda unidad que existe entre Italia y Argentina. Una de las principales corrientes migratorias, sino la principal, según el ministro de Planificación, De Vido, es la principal, la más numerosa porque tiene contabilizados los italianos que votan en Argentina y los españoles. Yo soy nieta de españoles, con lo cual tenemos ahí una suerte de puja entre las dos corrientes migratorias más importantes. Parece ser que ha contabilizado también a los españoles y dice que solamente son 300.000 los que votan en Argentina y 700.000 los italianos.
De cualquier manera, las relaciones con Italia, más allá de este período de interrupción que hubo, en realidad siempre tuvieron una fluidez muy importante.
Quiero contarles algo: el año pasado nuestro Gobierno lanzó el Programa de Financiamiento del Bicentenario, un financiamiento con fondos públicos, con recursos públicos con tasas y plazos que realmente no existen en la plaza y el préstamo más grande de ese "Programa Bicentenario" fue otorgado a una centenaria firma italiana, que tiene además una tradición en materia automotriz legendaria en la Argentina, como es Fiat- Argentina.
Esto demuestra que esta unidad entre Argentina e Italia no es solamente una cuestión que comience desde hoy. Nosotros hemos venido sosteniendo, en la República Argentina, un proceso de reindustrialización muy intenso. Y cuando hablamos de industrias, obviamente, no podemos obviar de ningún modo a uno de los países que se ha caracterizado - en Europa y todo el mundo - precisamente por su pujanza industrial.
Hace pocos días visitó nuestro país el CEO de Fiat, Sergio Marchionne, quien también anunció una importante inversión en materia de maquinaria agrícola en la República Argentina.
En igual sentido, otra firma central en la economía italiana, como es Pirelli, que recuerdo muy bien... y quiero contarles una anécdota, cuando el ex Presidente Kirchner asumió, en el año 2003 - lo recuerda muy bien el ministro Julio De Vido porque creo que lo acompañaste a Mataderos, ¿no? - la empresa Pirelli, en el año 2003, tenía una planta en Mataderos casi a punto de cerrarse, producto de la debacle de la economía argentina. El año pasado, el CEO a nivel global de Pirelli, visitó la Argentina y me tocó anunciar, junto a él, en una fábrica con todos sus operarios y con todos trabajando, precisamente, una inversión de 100 millones de dólares para una nueva línea de producción. Podría seguir con los ejemplos, como es el caso de Beltrame, que nos permitirá a los argentinos tener una clase de chapa laminada que nos proporcione desarrollar e impulsar nuevamente la industria naviera la Argentina.
En realidad el crecimiento de la Argentina - que va a ser de más del 6% este de año, yo apuesto a que va a ser un poquito más - realmente ha completado, en estos ocho años, a partir del 25 de mayo del año 2003, un crecimiento sin precedentes: 80% de crecimiento del PBI y gran parte se debe no sólo a las exportaciones, sino fundamentalmente también al desarrollo de su mercado interno.
Es que en estos años – afortunadamente - la Argentina ha podido superar esa antinomia, que durante tanto tiempo provocaron en nuestro país los conocidos stop and go de la economía, en la cual había como una contradicción entre el ser exportadores o el desarrollar el mercado interno. Bueno no, ambas cosas, porque ambas están indisolublemente relacionadas y porque además ninguno de los países con alto grado de desarrollo económico (salto de transmisión), exportador, sino que también tienen un fuerte mercado interno que les permite hacer sustentable precisamente esa agresividad exportadora.
Es cierto que el modelo italiano de desarrollo es un modelo a mirar y a imitar porque es único en lo referido a ser sustento fundamental de la pequeña y mediana empresa que - como lo indicaba el señor titular de UIA - ya significa el 50% de la exportación.
En la Argentina, las Pymes - que son la gran mayoría que hoy nos acompañan en la delegación - explican el 15% del total de las exportaciones, que por cierto fueron, el año pasado, de más de 68 mil millones de dólares contra los 25 mil millones de dólares que exportábamos en el año 2003, y representan el 15% de esas exportaciones.
Si uno ve que en el resto de América Latina la participación en el sector de exportaciones, por parte de las Pymes, es de 5%, realmente creemos que estamos en el buen camino. Nos falta mucho para llegar al 50%, pero realmente sería un muy buen objetivo, una muy buena meta que precisamente nuestras pequeñas y medianas empresas tuvieran una importante participación en el sector exportador. ¿Por qué? Por una razón muy sencilla: la primera, porque son las grandes generadoras de mano de obra. En realidad, en este crecimiento, que nosotros hemos tenido en estos ocho años, han tenido las pequeñas y medianas empresas un rol importantísimo en la generación de más de 5 millones de puestos de trabajo.
También lo tuvo nuestro Banco Nación, que es el banco de fomento por excelencia con recursos públicos, que cambió su lógica y que - a partir del año 2003 - invirtió lo que era la relación o la ecuación de préstamos entre las grandes empresas y las pequeñas y medianas. Hasta el 2003, más del 50% de los préstamos como masa, del Banco Nación - total en dinero - iban a las grandes empresas y un 20 y pico por ciento a las pequeñas y medianas empresas. Del año 2003 hasta hoy, el Banco Nación tiene el 52% de su cartera de préstamos en las pequeñas y medianas y el 24 ó 28% en las grandes empresas, habiendo reducido, a niveles históricos, su mora, que no llega al 1%, realmente una muy buena performance. Han sido grandes protagonistas y también obviamente tienen un gran componente – como todas las pequeñas y medianas empresas - de carácter familiar.
El gran desafío que tenemos - ustedes lo han hecho estupendamente bien - es el tema de la regionalización, que yo lo llamo de otra manera, porque hubo en algún momento en mi país un proyecto de regiones, que suponía o presuponía la desaparición de las provincias, que en realidad causó un rechazo. Nosotros hablamos de agregar valor en origen, que es exactamente lo mismo que la regionalización, que consiste básicamente en que aquellas materias primas o productos que son típicos de determinada región sean transformados, agregado valor en ese lugar de origen. Principalmente para que no se generen movimientos migratorios que produzcan lo que fue a partir de mediados de los años 40 y más acentuadamente a partir de los años 50 las corrientes migratorias internas de grandes centros urbanos poblados y un campo despoblado. Y fundamentalmente también porque hoy además me parece que le agregamos mucho mayor competitividad a la economía si en lugar de estar trasladando y acarreando la materia prima para transformarla en otro lado y luego venderla, creo que hace a la lógica y a la competitividad que todo el proceso de transformación de las materias se dé precisamente en el lugar de origen, además de una mejor y más justa distribución, no solamente social sino geográfica de los recursos de nuestro país.
Por eso hoy charlábamos con el primer ministro Silvio Berlusconi y precisamente hacíamos mención a este acuerdo que estamos firmando entre ambos países para lo que es el asesoramiento a las pequeñas y medianas empresas, especialmente al management, que es donde por ahí tenemos problemas en el sector de la mediana empresa, management que permita a la pequeña y mediana empresa desarrollar una expertis para que pueda salir a colocar sus productos y a competir internacionalmente, que es lo que nos falta. ¿Y cómo no nos va a faltar después de todo si durante las últimas décadas producir en la Argentina era casi un milagro y a veces hasta un castigo? Y si no desde acá lo estoy mirando fijamente a mi amigo José Basso, un cotizado autopartista de Rafaela que tiene entre sus principales clientes a las grandes automotrices internacionales como Ferrari, ¿que más tenés José? Masseratti, la Harley Davidson también no? En fin, todos productos como verán de super alta gama en materia automotriz por su precisión y calidad. Y la verdad que yo quiero rescatar en él la figura de muchísimos empresarios argentinos que pese a todas las dificultades, así como hubo empresarios argentinos que se quedaron en nuestro país también hubo empresarios nacionales que les ofertaron por sus fábricas, de capitales americanos, de capitales europeos, y sin embargo, como me dijo una vez José, "yo en Rafaela sigo siendo José Basso, si me voy a Minnesota quién me conoce? Y me parece una muy buena decisión.
Y en esto sí el compromiso de nuestro país de seguir manteniendo las reglas, las grandes líneas macroeconómicas que han permitido ese crecimiento que además ha sido un crecimiento económico con inclusión social. Y por eso también ha sido sustentable, sustentable porque por primera vez la Argentina tiene superávit fiscal, hoy mismo en unas horas más el señor ministro de Economía junto al titular de la AFIP van a anunciar la recaudación del mes de mayo que ha sido récord, 50.640 millones de pesos, 12.400 millones de dólares, un 28,7% más en términos interanuales, un verdadero récord, casi un 30% más; el superávit comercial, por el cual también trabajamos fuertemente porque creemos que tenemos que incrementar las líneas de producción y también que muchos que importan parte de los insumos para fabricar en el país comiencen a producirlos en nuestro país, para eso hacemos y vamos a seguir dando líneas de crédito y acceso para que puedan hacerlo en nuestro país. El desendeudamiento que también ha sido uno de los objetivos. Una de las restricciones más severas que ha tenido la economía argentina durante las últimas décadas fue el endeudamiento, pero un endeudamiento diferente al que tuvieron otros países como por ejemplo Brasil, que tuvo endeudamiento pero en bienes de capital, de modo tal que fue un endeudamiento para capitalizarse. En Argentina, producto de gobiernos militares en la primera etapa y luego de la convertibilidad, fue un endeudamiento de carácter financiero. Durante la convertibilidad, valga el ejemplo, se podía colocar en la República Argentina dinero en dólares a una tasa del 15 o 16% mientras en el resto del mundo se pagaba el 2%. Esto ayudaba precisamente, este nivel de endeudamiento, a sostener un tipo de cambio que evidentemente no condecía con la realidad, si la moneda expresa el tamaño de la economía y la pujanza de una economía, está claro que nuestra economía nunca podía ser equivalente a la economía del primer país en términos económicos del mundo como era Estados Unidos.
Pero es una etapa superada, la Argentina ha cumplido el año pasado la segunda etapa de reestructuración de su deuda y uno de los pilares que es el desendeudamiento lo estamos llevando adelante a rajatabla, a punto tal que hemos bajado de ese 160% del PBI que teníamos en 2001, cuando se produjo el default , PBI que por cierto eran aproximadamente 150 mil millones de dólares, a este PBI de más de 300 mil millones de de dólares, de 350 mil millones, donde el porcentaje de la deuda sobre este PBI está para el sector público por debajo del 30% y de un 16% para el sector privado. Al igual que Italia, hoy charlábamos con el ministro Berlusconi, afortunadamente nuestras empresas y fundamentalmente nuestras familias, las familias italianas y argentinas, tienen un bajo nivel de endeudamiento, con lo cual ofrecemos como economía, ambas economías, ambas sociedades, un menor grado de vulnerabilidad frente a la creciente volatilidad e inestabilidad de los mercados.
Por eso creo que el panorama es muy bueno y estuvimos charlando también con el ministro Berlusconi de una iniciativa de él por cierto, de lanzar programas de televisión en ambos países para promover paquetes turísticos desarrollados mostrando las riquezas turísticas de ambos países y promocionándolas, lo vamos a hacer porque el turismo también afortunadamente ha sido uno de los sectores que más ha crecido en la República Argentina, sector servicios que sabemos además la importancia que tiene en materia de generación de puestos de trabajo, que no pueden ser suplantados como sucede en otros ámbitos de la industria.
Por eso creemos que el futuro de Argentina, y el presente también -los argentinos estamos cansados de que nos hablen de lo promisorio del futuro, hemos aprendido que queremos vivir bien el presente también- es muy bueno realmente y con excelentes oportunidades de negocio e inversión. Creo que a nadie de ustedes escapará que el siglo XXI se va a caracterizar por la demanda de alimentos, por la demanda de energía, por la demanda de minerales. Ustedes saben que Argentina tiene una capacidad de producción en materia alimentaria que inclusive todavía no tiene techo, hemos superado este año los 100 millones de toneladas de granos y espero que no solamente tengamos muchos cientos de millones de toneladas sino que además le agreguemos mucho valor en nuestro país. El creciente desarrollo de la biotecnología, le comentábamos al ministro Berlusconi, que estaba muy entusiasmado, que hemos logrado y hemos presentado en el INTA -para los que no lo saben el INTA es el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, en el cual también participan los productores- a través de la biotecnología hemos logrado tener hoy vacunos, una vaca -¿qué nombre tiene la vaca Ministro, no le pusieron nombre?, hay que ponérselo-, una vaca que produce leche maternizada, pónganle un nombre pero por favor que no sea el mío, de ningún modo, póngale Rosita o algún otro nombre. (Aplausos) Pero realmente en materia de biotecnología somos en toda América Latina el país que mayor cantidad de empresas de biotecnología tiene en relación a su cantidad de habitantes... (corte en la transmisión) ... de las más desarrolladas y potentes del mundo.
Estamos logrando por primera vez también algo que ustedes ya lo han hecho y todos los países desarrollados del mundo, que es articular a nuestro sector productivo empresarial y económico con nuestras universidades para precisamente agregar valor. Sabemos que el conocimiento y lo científico también van a ser uno de los signos más importantes. Y miren, hay signos, el otro día alguien hablaba y hoy el ministro Berlusconi me decía medio en broma y medio en serio que uno de los índices de bienestar -no se ría Secretario- es lo que gastan los italianos en cosméticos, los hombres también, y yo le contesté que la Argentina no tenía el cálculo en cosméticos, si fuera por mí seríamos superavitarios en el área de cosméticos, pero lo cierto es que por ejemplo la Argentina es el país de toda América, incluido Estados Unidos y Canadá, que tiene más celulares por habitante, somos 40 millones de argentinos y hay 50 millones de celulares. La verdad que uno lo ve cuando va a una obra en construcción, o gente que sabe que en su casa nunca pudo tener un aparato de telefonía fija pero tiene un celular con el cual saca fotos y se comunica. Y si uno ve la otra Argentina, que todavía algunos tenemos grabada en nuestras retinas, no para martirizarnos sino para acordarnos y no repetir los errores, la verdad es que uno puede darse cuenta del avance que hemos hecho en la República Argentina.
Por eso y para finalizar les digo que estamos muy contentos de estar aquí encabezando esta delegación de empresarios, estoy absolutamente convencida de que las rondas de negocios, los 40 acuerdos de negocios que se han podido realizar aquí, van a ser muchos más cuando vayan y conozcan in situ la Argentina, pero no solamente Buenos Aires, que es lindísima para pasear, para comprar, porque es una ciudad maravillosa, pero también la mirada hacia el país profundo, que realmente estamos transformando, a partir de un plan de desarrollo de infraestructura formidable que se lanzó en los años 2003 y 2004 en materia de infraestructura y desarrollo energético, que obviamente nos ha permitido sostener este crecimiento, hubiera sido imposible hacerlo sin el desarrollo en materia energética que hemos tenido y también en materia de infraestructura.
Nuestra capacidad por ejemplo para poder generar energía hidroeléctrica, la capacidad y el expertis también para lograr energía nuclear, sé que es un tema movido aquí en Europa luego del episodio japonés, pero nosotros vamos ya por la cuarta central nuclear y creo que realmente es una energía buena, segura, obviamente cumpliendo todas las normas que deben cumplirse, y también barata. Nos explicaba hoy el premier Berlusconi el costo de la energía en Italia que es 40% superior por ejemplo a Francia con sus centrales nucleares. En materia hidroeléctrica también tenemos un altísimo nivel de capacidad y potencialidad. Y también en lo que hace a radares, en unos días más, junto a la NASA lanzamos desde California el Aquarium, que es un satélite para medir la salinidad de los mares, que tiene que ver con el cambio climático y que se hizo en el INVAP, que es un instituto que está radicado en San Carlos de Bariloche y es de carácter público nacional provincial.
Podría seguir hablándoles de todas las cosas que hemos hecho estos años en Argentina pero tengo un programa mejor, vengan a la Argentina, vengan a conocernos, (aplausos) y más que leer los diarios -porque si leen los diarios por ahí se van a llevar una impresión equivocada- vayan a ver la oportunidad de negocios que hay y seguramente una vez más los italianos van a decidir, como lo decidieron hace muchos años, que la Argentina es un buen lugar para vivir y un buen lugar para invertir. Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.
Creo que estamos -y ¡enhorabuena! -ante un relanzamiento de las relaciones entre Italia y Argentina (salto en la transmisión), que sacudiera a la República Argentina, cuya deuda - en ese momento - era 160% de su PBI, nos hizo caer no solamente en nuestra relación con Italia, sino del mundo. En el caso de Italia, tal vez más doloroso, porque no es ninguna novedad los lazos históricos y la profunda unidad que existe entre Italia y Argentina. Una de las principales corrientes migratorias, sino la principal, según el ministro de Planificación, De Vido, es la principal, la más numerosa porque tiene contabilizados los italianos que votan en Argentina y los españoles. Yo soy nieta de españoles, con lo cual tenemos ahí una suerte de puja entre las dos corrientes migratorias más importantes. Parece ser que ha contabilizado también a los españoles y dice que solamente son 300.000 los que votan en Argentina y 700.000 los italianos.
De cualquier manera, las relaciones con Italia, más allá de este período de interrupción que hubo, en realidad siempre tuvieron una fluidez muy importante.
Quiero contarles algo: el año pasado nuestro Gobierno lanzó el Programa de Financiamiento del Bicentenario, un financiamiento con fondos públicos, con recursos públicos con tasas y plazos que realmente no existen en la plaza y el préstamo más grande de ese "Programa Bicentenario" fue otorgado a una centenaria firma italiana, que tiene además una tradición en materia automotriz legendaria en la Argentina, como es Fiat- Argentina.
Esto demuestra que esta unidad entre Argentina e Italia no es solamente una cuestión que comience desde hoy. Nosotros hemos venido sosteniendo, en la República Argentina, un proceso de reindustrialización muy intenso. Y cuando hablamos de industrias, obviamente, no podemos obviar de ningún modo a uno de los países que se ha caracterizado - en Europa y todo el mundo - precisamente por su pujanza industrial.
Hace pocos días visitó nuestro país el CEO de Fiat, Sergio Marchionne, quien también anunció una importante inversión en materia de maquinaria agrícola en la República Argentina.
En igual sentido, otra firma central en la economía italiana, como es Pirelli, que recuerdo muy bien... y quiero contarles una anécdota, cuando el ex Presidente Kirchner asumió, en el año 2003 - lo recuerda muy bien el ministro Julio De Vido porque creo que lo acompañaste a Mataderos, ¿no? - la empresa Pirelli, en el año 2003, tenía una planta en Mataderos casi a punto de cerrarse, producto de la debacle de la economía argentina. El año pasado, el CEO a nivel global de Pirelli, visitó la Argentina y me tocó anunciar, junto a él, en una fábrica con todos sus operarios y con todos trabajando, precisamente, una inversión de 100 millones de dólares para una nueva línea de producción. Podría seguir con los ejemplos, como es el caso de Beltrame, que nos permitirá a los argentinos tener una clase de chapa laminada que nos proporcione desarrollar e impulsar nuevamente la industria naviera la Argentina.
En realidad el crecimiento de la Argentina - que va a ser de más del 6% este de año, yo apuesto a que va a ser un poquito más - realmente ha completado, en estos ocho años, a partir del 25 de mayo del año 2003, un crecimiento sin precedentes: 80% de crecimiento del PBI y gran parte se debe no sólo a las exportaciones, sino fundamentalmente también al desarrollo de su mercado interno.
Es que en estos años – afortunadamente - la Argentina ha podido superar esa antinomia, que durante tanto tiempo provocaron en nuestro país los conocidos stop and go de la economía, en la cual había como una contradicción entre el ser exportadores o el desarrollar el mercado interno. Bueno no, ambas cosas, porque ambas están indisolublemente relacionadas y porque además ninguno de los países con alto grado de desarrollo económico (salto de transmisión), exportador, sino que también tienen un fuerte mercado interno que les permite hacer sustentable precisamente esa agresividad exportadora.
Es cierto que el modelo italiano de desarrollo es un modelo a mirar y a imitar porque es único en lo referido a ser sustento fundamental de la pequeña y mediana empresa que - como lo indicaba el señor titular de UIA - ya significa el 50% de la exportación.
En la Argentina, las Pymes - que son la gran mayoría que hoy nos acompañan en la delegación - explican el 15% del total de las exportaciones, que por cierto fueron, el año pasado, de más de 68 mil millones de dólares contra los 25 mil millones de dólares que exportábamos en el año 2003, y representan el 15% de esas exportaciones.
Si uno ve que en el resto de América Latina la participación en el sector de exportaciones, por parte de las Pymes, es de 5%, realmente creemos que estamos en el buen camino. Nos falta mucho para llegar al 50%, pero realmente sería un muy buen objetivo, una muy buena meta que precisamente nuestras pequeñas y medianas empresas tuvieran una importante participación en el sector exportador. ¿Por qué? Por una razón muy sencilla: la primera, porque son las grandes generadoras de mano de obra. En realidad, en este crecimiento, que nosotros hemos tenido en estos ocho años, han tenido las pequeñas y medianas empresas un rol importantísimo en la generación de más de 5 millones de puestos de trabajo.
También lo tuvo nuestro Banco Nación, que es el banco de fomento por excelencia con recursos públicos, que cambió su lógica y que - a partir del año 2003 - invirtió lo que era la relación o la ecuación de préstamos entre las grandes empresas y las pequeñas y medianas. Hasta el 2003, más del 50% de los préstamos como masa, del Banco Nación - total en dinero - iban a las grandes empresas y un 20 y pico por ciento a las pequeñas y medianas empresas. Del año 2003 hasta hoy, el Banco Nación tiene el 52% de su cartera de préstamos en las pequeñas y medianas y el 24 ó 28% en las grandes empresas, habiendo reducido, a niveles históricos, su mora, que no llega al 1%, realmente una muy buena performance. Han sido grandes protagonistas y también obviamente tienen un gran componente – como todas las pequeñas y medianas empresas - de carácter familiar.
El gran desafío que tenemos - ustedes lo han hecho estupendamente bien - es el tema de la regionalización, que yo lo llamo de otra manera, porque hubo en algún momento en mi país un proyecto de regiones, que suponía o presuponía la desaparición de las provincias, que en realidad causó un rechazo. Nosotros hablamos de agregar valor en origen, que es exactamente lo mismo que la regionalización, que consiste básicamente en que aquellas materias primas o productos que son típicos de determinada región sean transformados, agregado valor en ese lugar de origen. Principalmente para que no se generen movimientos migratorios que produzcan lo que fue a partir de mediados de los años 40 y más acentuadamente a partir de los años 50 las corrientes migratorias internas de grandes centros urbanos poblados y un campo despoblado. Y fundamentalmente también porque hoy además me parece que le agregamos mucho mayor competitividad a la economía si en lugar de estar trasladando y acarreando la materia prima para transformarla en otro lado y luego venderla, creo que hace a la lógica y a la competitividad que todo el proceso de transformación de las materias se dé precisamente en el lugar de origen, además de una mejor y más justa distribución, no solamente social sino geográfica de los recursos de nuestro país.
Por eso hoy charlábamos con el primer ministro Silvio Berlusconi y precisamente hacíamos mención a este acuerdo que estamos firmando entre ambos países para lo que es el asesoramiento a las pequeñas y medianas empresas, especialmente al management, que es donde por ahí tenemos problemas en el sector de la mediana empresa, management que permita a la pequeña y mediana empresa desarrollar una expertis para que pueda salir a colocar sus productos y a competir internacionalmente, que es lo que nos falta. ¿Y cómo no nos va a faltar después de todo si durante las últimas décadas producir en la Argentina era casi un milagro y a veces hasta un castigo? Y si no desde acá lo estoy mirando fijamente a mi amigo José Basso, un cotizado autopartista de Rafaela que tiene entre sus principales clientes a las grandes automotrices internacionales como Ferrari, ¿que más tenés José? Masseratti, la Harley Davidson también no? En fin, todos productos como verán de super alta gama en materia automotriz por su precisión y calidad. Y la verdad que yo quiero rescatar en él la figura de muchísimos empresarios argentinos que pese a todas las dificultades, así como hubo empresarios argentinos que se quedaron en nuestro país también hubo empresarios nacionales que les ofertaron por sus fábricas, de capitales americanos, de capitales europeos, y sin embargo, como me dijo una vez José, "yo en Rafaela sigo siendo José Basso, si me voy a Minnesota quién me conoce? Y me parece una muy buena decisión.
Y en esto sí el compromiso de nuestro país de seguir manteniendo las reglas, las grandes líneas macroeconómicas que han permitido ese crecimiento que además ha sido un crecimiento económico con inclusión social. Y por eso también ha sido sustentable, sustentable porque por primera vez la Argentina tiene superávit fiscal, hoy mismo en unas horas más el señor ministro de Economía junto al titular de la AFIP van a anunciar la recaudación del mes de mayo que ha sido récord, 50.640 millones de pesos, 12.400 millones de dólares, un 28,7% más en términos interanuales, un verdadero récord, casi un 30% más; el superávit comercial, por el cual también trabajamos fuertemente porque creemos que tenemos que incrementar las líneas de producción y también que muchos que importan parte de los insumos para fabricar en el país comiencen a producirlos en nuestro país, para eso hacemos y vamos a seguir dando líneas de crédito y acceso para que puedan hacerlo en nuestro país. El desendeudamiento que también ha sido uno de los objetivos. Una de las restricciones más severas que ha tenido la economía argentina durante las últimas décadas fue el endeudamiento, pero un endeudamiento diferente al que tuvieron otros países como por ejemplo Brasil, que tuvo endeudamiento pero en bienes de capital, de modo tal que fue un endeudamiento para capitalizarse. En Argentina, producto de gobiernos militares en la primera etapa y luego de la convertibilidad, fue un endeudamiento de carácter financiero. Durante la convertibilidad, valga el ejemplo, se podía colocar en la República Argentina dinero en dólares a una tasa del 15 o 16% mientras en el resto del mundo se pagaba el 2%. Esto ayudaba precisamente, este nivel de endeudamiento, a sostener un tipo de cambio que evidentemente no condecía con la realidad, si la moneda expresa el tamaño de la economía y la pujanza de una economía, está claro que nuestra economía nunca podía ser equivalente a la economía del primer país en términos económicos del mundo como era Estados Unidos.
Pero es una etapa superada, la Argentina ha cumplido el año pasado la segunda etapa de reestructuración de su deuda y uno de los pilares que es el desendeudamiento lo estamos llevando adelante a rajatabla, a punto tal que hemos bajado de ese 160% del PBI que teníamos en 2001, cuando se produjo el default , PBI que por cierto eran aproximadamente 150 mil millones de dólares, a este PBI de más de 300 mil millones de de dólares, de 350 mil millones, donde el porcentaje de la deuda sobre este PBI está para el sector público por debajo del 30% y de un 16% para el sector privado. Al igual que Italia, hoy charlábamos con el ministro Berlusconi, afortunadamente nuestras empresas y fundamentalmente nuestras familias, las familias italianas y argentinas, tienen un bajo nivel de endeudamiento, con lo cual ofrecemos como economía, ambas economías, ambas sociedades, un menor grado de vulnerabilidad frente a la creciente volatilidad e inestabilidad de los mercados.
Por eso creo que el panorama es muy bueno y estuvimos charlando también con el ministro Berlusconi de una iniciativa de él por cierto, de lanzar programas de televisión en ambos países para promover paquetes turísticos desarrollados mostrando las riquezas turísticas de ambos países y promocionándolas, lo vamos a hacer porque el turismo también afortunadamente ha sido uno de los sectores que más ha crecido en la República Argentina, sector servicios que sabemos además la importancia que tiene en materia de generación de puestos de trabajo, que no pueden ser suplantados como sucede en otros ámbitos de la industria.
Por eso creemos que el futuro de Argentina, y el presente también -los argentinos estamos cansados de que nos hablen de lo promisorio del futuro, hemos aprendido que queremos vivir bien el presente también- es muy bueno realmente y con excelentes oportunidades de negocio e inversión. Creo que a nadie de ustedes escapará que el siglo XXI se va a caracterizar por la demanda de alimentos, por la demanda de energía, por la demanda de minerales. Ustedes saben que Argentina tiene una capacidad de producción en materia alimentaria que inclusive todavía no tiene techo, hemos superado este año los 100 millones de toneladas de granos y espero que no solamente tengamos muchos cientos de millones de toneladas sino que además le agreguemos mucho valor en nuestro país. El creciente desarrollo de la biotecnología, le comentábamos al ministro Berlusconi, que estaba muy entusiasmado, que hemos logrado y hemos presentado en el INTA -para los que no lo saben el INTA es el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, en el cual también participan los productores- a través de la biotecnología hemos logrado tener hoy vacunos, una vaca -¿qué nombre tiene la vaca Ministro, no le pusieron nombre?, hay que ponérselo-, una vaca que produce leche maternizada, pónganle un nombre pero por favor que no sea el mío, de ningún modo, póngale Rosita o algún otro nombre. (Aplausos) Pero realmente en materia de biotecnología somos en toda América Latina el país que mayor cantidad de empresas de biotecnología tiene en relación a su cantidad de habitantes... (corte en la transmisión) ... de las más desarrolladas y potentes del mundo.
Estamos logrando por primera vez también algo que ustedes ya lo han hecho y todos los países desarrollados del mundo, que es articular a nuestro sector productivo empresarial y económico con nuestras universidades para precisamente agregar valor. Sabemos que el conocimiento y lo científico también van a ser uno de los signos más importantes. Y miren, hay signos, el otro día alguien hablaba y hoy el ministro Berlusconi me decía medio en broma y medio en serio que uno de los índices de bienestar -no se ría Secretario- es lo que gastan los italianos en cosméticos, los hombres también, y yo le contesté que la Argentina no tenía el cálculo en cosméticos, si fuera por mí seríamos superavitarios en el área de cosméticos, pero lo cierto es que por ejemplo la Argentina es el país de toda América, incluido Estados Unidos y Canadá, que tiene más celulares por habitante, somos 40 millones de argentinos y hay 50 millones de celulares. La verdad que uno lo ve cuando va a una obra en construcción, o gente que sabe que en su casa nunca pudo tener un aparato de telefonía fija pero tiene un celular con el cual saca fotos y se comunica. Y si uno ve la otra Argentina, que todavía algunos tenemos grabada en nuestras retinas, no para martirizarnos sino para acordarnos y no repetir los errores, la verdad es que uno puede darse cuenta del avance que hemos hecho en la República Argentina.
Por eso y para finalizar les digo que estamos muy contentos de estar aquí encabezando esta delegación de empresarios, estoy absolutamente convencida de que las rondas de negocios, los 40 acuerdos de negocios que se han podido realizar aquí, van a ser muchos más cuando vayan y conozcan in situ la Argentina, pero no solamente Buenos Aires, que es lindísima para pasear, para comprar, porque es una ciudad maravillosa, pero también la mirada hacia el país profundo, que realmente estamos transformando, a partir de un plan de desarrollo de infraestructura formidable que se lanzó en los años 2003 y 2004 en materia de infraestructura y desarrollo energético, que obviamente nos ha permitido sostener este crecimiento, hubiera sido imposible hacerlo sin el desarrollo en materia energética que hemos tenido y también en materia de infraestructura.
Nuestra capacidad por ejemplo para poder generar energía hidroeléctrica, la capacidad y el expertis también para lograr energía nuclear, sé que es un tema movido aquí en Europa luego del episodio japonés, pero nosotros vamos ya por la cuarta central nuclear y creo que realmente es una energía buena, segura, obviamente cumpliendo todas las normas que deben cumplirse, y también barata. Nos explicaba hoy el premier Berlusconi el costo de la energía en Italia que es 40% superior por ejemplo a Francia con sus centrales nucleares. En materia hidroeléctrica también tenemos un altísimo nivel de capacidad y potencialidad. Y también en lo que hace a radares, en unos días más, junto a la NASA lanzamos desde California el Aquarium, que es un satélite para medir la salinidad de los mares, que tiene que ver con el cambio climático y que se hizo en el INVAP, que es un instituto que está radicado en San Carlos de Bariloche y es de carácter público nacional provincial.
Podría seguir hablándoles de todas las cosas que hemos hecho estos años en Argentina pero tengo un programa mejor, vengan a la Argentina, vengan a conocernos, (aplausos) y más que leer los diarios -porque si leen los diarios por ahí se van a llevar una impresión equivocada- vayan a ver la oportunidad de negocios que hay y seguramente una vez más los italianos van a decidir, como lo decidieron hace muchos años, que la Argentina es un buen lugar para vivir y un buen lugar para invertir. Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.
jueves, 26 de mayo de 2011
Acto de recepción de los integrantes del Consejo de Seguridad de UNASUR: Palabras de la Presidenta de la Nación
Muy buenas tardes a todos y a todas; señora Secretaria General de la UNASUR; señores ministros y ministras de Defensa de la UNASUR; señores y señoras embajadoras; señoras y señores militares; agregados de las naciones hermanas de la UNASUR: tengan ustedes una muy bienvenida, a la República Argentina y a este lugar tan entrañable para nosotros, como es el Salón de los Patriotas Latinoamericanos, que inauguráramos hace exactamente un año y un día, hoy, con la presencia de la mayoría de los presidentes integrantes de la UNASUR.
Hoy estamos constituyendo la Junta de Defensa, el acto constitutivo de la Junta de Defensa de los países de la UNASUR, que va a tener su sede, aquí, en nuestra Ciudad de Buenos Aires, y en la casa que hemos denominado, que han denominado Nèstor Kirchner, quien fuera el primer Secretario General de la UNASUR. (APLAUSOS).
Hace unos instantes también estuve reunida con el señor vicepresidente de Bolivia, que se tuvo que retirar porque va a dar, ahora, una conferencia académica, en la Biblioteca Nacional. Ustedes saben, Alvaro es un hombre de la academia, también, un prestigioso intelectual y hoy, por la mañana, hablé con tu presidente Alí, con Hugo Chávez, que me llamó y nos debe estar mirando porque me dijo: "te voy a estar mirando por Telesur, porque estoy enfermo, hace dos semanas que estoy sin poder moverme, en la cama". Le digo: "Dos semanas, ¿pero qué te pasa?". Me dijo: "Bueno, tengo un problema en la rodilla y hace dos semanas que no salgo". Y qué dice la prensa, de tu país porque yo cuando tengo por ahí un bajón de presión y estoy un día o dos sin poder estar presente, dicen cada cosa. "Bueno, acá están diciendo que me estoy muriendo y que tengo cáncer". Ah, bueno – dije yo – la verdad que yo pensé que éramos originales los argentinos, la verdad que no, tampoco somos originales en eso. Así que le mandamos desde aquí un saludo al Presidente Hugo Chávez, de la República Bolivariana de Venezuela, que se cuide y se mejore pronto.
Recién charlaba con la Embajadora de Bolivia y decíamos... Evo Morales que también anda con un problema de la rodilla; Rafael Correa que tuvo el problema de la rodilla – ¿se acuerdan – cuando fue el intento de golpe, en Ecuador y ahora tenemos también a Hugo Chávez también con un problema de la rodilla. Los hombres tienen problemas de rodillas; las mujeres no, tenemos que estar siempre fuertes porque si no después son devastadoras las críticas.
Bueno la verdad que no fue casual la elección de este lugar para dejar constituida la Junta de Defensa de la UNASUR, un continente que supo tener otros instrumentos, que agrupaban la voluntad de los países de la América para la defensa común, pero que se derrumbaron estrepitosa y trágicamente, en 1982, cuando el TIAR, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca de la OEA y que estable que ante la agresión, por parte de cualquier país de la América, todos los países de la América tienen que asistir a este país. El TIAR se derrumbó trágica y estrepitosamente – como les decía – allá en las Islas del Atlántico Sur. Hubo, sin embargo una respuesta generosa de la mayoría de los países de la América, no podemos olvidar a Perú que envío sus aviones con sus pilotos, no podemos olvidar la actitud de otros hermanos como Colombia también con mucha solidaridad, en fin.
Yo creo que lo importante es ahora que estamos construyendo algo nuevo y diferente en un mundo también diferente y nuevo. Y lo queremos hacer aquí porque queremos inspirarnos en estos hombres y mujeres que desde distintas etapas históricas, desde las luchas por la independencia, cuando éramos colonia; de las luchas nacionales y populares, durante el siglo XX, simbolizan la voluntad de nuestros pueblos, simbolizan la voluntad de nuestras sociedades o por lo menos la voluntad mayoritaria de construir instrumentos que sirvan al desarrollo de la defensa de nuestros pueblos.
¿Cuál es el concepto, me parece hoy, de defensa que tenemos que tener en la América del Sur? La primera defensa, y sabemos ya que la defensa no es un concepto militar, durante mucho tiempo se creyó que la defensa era un concepto estrictamente militar y en realidad lo militar es absolutamente complementario del verdadero concepto de defensa; la defensa de un país, la defensa de una región está en su desarrollo económico, que permita además la inclusión social de todos sus habitantes. Ese es el verdadero concepto que nosotros tenemos de la defensa nacional. Lo otro, el concepto militar es por añadidura algo que debe acompañar.
Y de hecho, en nuestro país, hubo etapas muy articuladas entre el concepto de defensa y desarrollo económico, porque precisamente nuestras Fuerzas Armadas fueron pioneras durante el siglo XX, en construir desarrollo económico; no se puede olvidar al general sabio, al Coronel Baldrich, no como militares que fueron a hacer la guerra, sino como militares que ayudaron a fundar empresas nacionales, que fueron estratégicas para el desarrollo de nuestro país.
Por eso yo creo que tenemos un desafío muy importante: los presidentes, las presidentas, los ministros, los hombres y mujeres que construimos la UNASUR, yo creo que hemos dado muchos exámenes, además, en esta UNASUR, exámenes que hemos aprobado y sin temor a equivocarme con un sobresaliente. Porque fuimos capaces, nosotros mismos, de resolver con instrumentos propios crisis que se nos produjeron y que en otros momentos hubieran significado rupturas de los órdenes constitucionales.
De hecho algunas cuestiones que sucedieron – fuera del ámbito de la América del Sur, pero también en nuestro continente - al no tener una organización que los expresara, los aglutinara y permitiera resolver el grado de conflictividad terminaron, finalmente, en golpe de Estado. Que sé – por lo que me ha comentado el ex presidente Zelaya – están en tareas de ser encaminados por la mediación de las hermanas repúblicas de Colombia y Venezuela. ¡Enhorabuena, realmente! (APLAUSOS).
Les decía, entonces, que hemos pasado pruebas importantes: la prueba de Bolivia, en la Reunión de la Moneda; la prueba también de lo que constituyó, en un momento, el problema entre las hermanas repúblicas de la República Bolivariana de Venezuela y Colombia, en la cual le cupo a la Argentina – a través de él – de haber sido un instrumento mediador. Y fíjense la manera de construir y de hacer política, yo me acuerdo las palabras de él, tanto al Presidente Santos, como al Presidente Chávez: "yo no tengo que aparecer resolviendo esto, los que tienen que resolver esto son ustedes". Y desplegó, pese a que era acusado de múltiples cosas aquí en nuestro país, una inteligente diplomacia que le permitió volver a estrechar lazos y hoy estos dos países son los que están tratando precisamente de superar lo que sucedió, en Honduras, y espero que lo hagan con todo el éxito que han tenido hasta ahora.
Por eso digo que podemos, tal vez, demostrar y demostrarnos a nosotros mismos, lo que somos capaces de hacer. Y finalmente lo que fue el episodio de Ecuador, que también fue resuelto exitosa y rápidamente. Yo diría que nunca un caso de diplomacia de poder reunir a la totalidad de los presidentes de la UNASUR, en menos de 24 horas como fue reunión en la Cancillería argentina, en aquella memorable madrugada, en la cual finalmente pudimos sortear con éxito eso que - sin lugar a dudas – fue un intento de golpe contra el Presidente Rafael Correa.
Por eso con estos laureles, que no son de ningún país, que no son de ninguna figura, que son en realidad laureles de la región, de la madurez de la región. Siempre hubo una suerte de paternalismo de las grandes potencias hacia nosotros de cómo resolver las conflictividades. Y en realidad cada vez que se metían las grandes potencias era cuando sobrevenían las conflictividades; cuando nosotros hemos podido abordar y resolver nosotros mismos nuestras problemáticas lo hemos hecho exitosamente. Esto también tiene que ser una señal muy clara para todos nosotros de cómo resolver los problemas de la región y cómo encararlos con soluciones propias, con ideas propias, con métodos propios, con iniciativas propias.
Entonces, este momento de constitución de la Junta de Defensa de la UNASUR, debe ser el puntapié inicial para crear un sistema de defensa que tenga como objetivos estratégicos la caracterización de lo que va a ser exigible, durante el siglo XXI. Y está muy claro porque así lo manifesté, creo que en mi primer encuentro como Presidenta en la Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas, en el año 2008, que la cuestión de los recursos naturales se va a convertir en una cuestión – ya lo es – estratégica en toda nuestra región. Esto lo hemos hablado en infinidad de veces con mis colegas y la necesidad, también de articular ese sistema de defensa con un gran desarrollo, de modo tal que esta región plena de recursos estratégicos y únicos en el mundo; estamos con el 25 por ciento de las reservas de agua, de petróleo, de gas, en fin de un montón de cosas, de espacios cultivables también. Y nos convierten en un lugar que seguramente debe ser mirado desde muchas partes, mientras sólo miren, no somos egoístas con las miradas. (APLAUSOS).
Me acuerdo y si me permiten la digresión, de una intervención del Presidente Lula, en la FAO, se les había dado en los países desarrollados, en ese momento, por mirar el Mato Grosso y estaban que dale con el Mato Grosso y declararlo patrimonio de no sé qué cosa y no sé qué otras cosas más y me acuerdo que Lula dijo que él no tenía ningún problema siempre y cuando también, por ejemplo, las patentes medicinales fueran declaradas patrimonio de la humanidad. (APLAUSOS). ¿Por qué? Porque tan necesario para la vida es el agua y el verde, pero más necesario son los medicamentos, por ejemplo que constituyen una necesidad vital.
Así que creo que todos los presidentes y las presidentas de la región la verdad estamos muy imbuidos de todo esto, que ha sido un duro aprendizaje de nuestra América del Sur durante décadas, fundamentalmente, durante el siglo XX, que fue tan duro para la región, tan duro en términos de democracia, tan duro en términos de derechos humanos, tan duro en términos – por lo menos en la Argentina – de desindustrialización, de ida de sus hijos para otras partes para buscar oportunidades que no tenían en nuestro país.
Yo recuerdo, siendo Senadora, y volviendo por la calle Callao y tomando por Guido pasar frente al Consulado de España y ver colas y colas enteras de gente que se quería ir a España. En estos momentos nuestros hermanos están atravesando de España y Europa momentos muy difíciles económicamente que creo que en definitiva también esta nueva situación que tiene la región producto de los términos de intercambio, se han modificado los términos de intercambio comercial debe ser aprovechado precisamente para un proceso y diseño de desarrollo económico, industrial, tecnológico, científico que nos permita aprovechar acabadamente esta etapa. Y creo que la defensa también debe ser abordada desde esta perspectiva.
Bueno no quiero tampoco extenderme demasiado pero quería realmente hacer estas reflexiones, junto a ustedes, y también disfrutar – en este caso junto a ustedes – del formidable avance que hemos hecho los hombres y las mujeres, y los gobiernos y las sociedades de la América del Sur en tan poco tiempo. Porque si uno piensa en términos históricos, en diez años, doce años son un segundo, son una milésima de segundo en la historia y fíjense lo que hemos podido construir en estos tiempos. Y además lo hemos hecho – y esto creo que es lo valioso también – con el aporte de hombres y mujeres que no solamente piensan o tienen una sentida orientación política, sino también con hombres y mujeres que por allí tienen otra mirada y otra visión respecto de algunas cosas, pero yo creo que en definitiva – a mí me tocó estar cuando asumió el Presidente Santos – y le escuché plantear que el gran desafío de Colombia era precisamente lograr mayor trabajo, mayor nivel de inclusión social.
Por eso digo que estamos en un momento muy especial y creo que es una obligación, por parte de nosotros, de profundizar todo lo que hemos logrado e ir por más porque si nos equivocamos la historia no nos lo va a perdonar. Tenemos – reitero – una oportunidad maravillosa de hacer honor a los hombres y mujeres que están en estás galerías. Los hombres y mujeres que están en estas galerías fueron remitidos por todos los países de la América latina y son los hombres y mujeres que fundaron esos países, que dieron su vida, su honor y también muchos de ellos pagaron y murieron en el exilio. Por eso creí que era también necesario estar aquí para convocarlos, la política también tiene algo de mágico. Por favor nadie piense que me estoy dedicando al espiritismo, en absoluto. No estaría mal – después de todo - que aparecieran algunos nuevamente ¿no? Y bueno, de esta manera con esos ejemplos, como decía Mariano Moreno, uno de mis preferidos, el preferido es Belgrano: "un ejemplo vale más que mil discursos o mil palabras". El ejemplo, tomar el ejemplo de todos ellos, yo sé que por allí alguno que está aquí a mi izquierda pone nervioso a algunos, ¿o a mi derecha? No, mira está a mi derecha, buena cosas de la vida, está a mi derecha. Pero lo que es importante es que todos los que están aquí son hombres y mujeres que lucharon por ideas y por convicciones, no por intereses económicos de países de afuera, o por intereses económicos de quienes tenían mayor cantidad de dinero, de capital en sus respectivas sociedades. Hay de todo, hasta Don Arnulfo Romero, el hombre que fue asesinado, en El Salvador, el Obispo, que precisamente defendía. Los hay de todas clases: militares, mujeres, políticos, pueblos originarios. Yo lo definiría de una sola manera, que es universal, y también regional. Nada más ni nada menos que simplemente patriotas.
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.
Hoy estamos constituyendo la Junta de Defensa, el acto constitutivo de la Junta de Defensa de los países de la UNASUR, que va a tener su sede, aquí, en nuestra Ciudad de Buenos Aires, y en la casa que hemos denominado, que han denominado Nèstor Kirchner, quien fuera el primer Secretario General de la UNASUR. (APLAUSOS).
Hace unos instantes también estuve reunida con el señor vicepresidente de Bolivia, que se tuvo que retirar porque va a dar, ahora, una conferencia académica, en la Biblioteca Nacional. Ustedes saben, Alvaro es un hombre de la academia, también, un prestigioso intelectual y hoy, por la mañana, hablé con tu presidente Alí, con Hugo Chávez, que me llamó y nos debe estar mirando porque me dijo: "te voy a estar mirando por Telesur, porque estoy enfermo, hace dos semanas que estoy sin poder moverme, en la cama". Le digo: "Dos semanas, ¿pero qué te pasa?". Me dijo: "Bueno, tengo un problema en la rodilla y hace dos semanas que no salgo". Y qué dice la prensa, de tu país porque yo cuando tengo por ahí un bajón de presión y estoy un día o dos sin poder estar presente, dicen cada cosa. "Bueno, acá están diciendo que me estoy muriendo y que tengo cáncer". Ah, bueno – dije yo – la verdad que yo pensé que éramos originales los argentinos, la verdad que no, tampoco somos originales en eso. Así que le mandamos desde aquí un saludo al Presidente Hugo Chávez, de la República Bolivariana de Venezuela, que se cuide y se mejore pronto.
Recién charlaba con la Embajadora de Bolivia y decíamos... Evo Morales que también anda con un problema de la rodilla; Rafael Correa que tuvo el problema de la rodilla – ¿se acuerdan – cuando fue el intento de golpe, en Ecuador y ahora tenemos también a Hugo Chávez también con un problema de la rodilla. Los hombres tienen problemas de rodillas; las mujeres no, tenemos que estar siempre fuertes porque si no después son devastadoras las críticas.
Bueno la verdad que no fue casual la elección de este lugar para dejar constituida la Junta de Defensa de la UNASUR, un continente que supo tener otros instrumentos, que agrupaban la voluntad de los países de la América para la defensa común, pero que se derrumbaron estrepitosa y trágicamente, en 1982, cuando el TIAR, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca de la OEA y que estable que ante la agresión, por parte de cualquier país de la América, todos los países de la América tienen que asistir a este país. El TIAR se derrumbó trágica y estrepitosamente – como les decía – allá en las Islas del Atlántico Sur. Hubo, sin embargo una respuesta generosa de la mayoría de los países de la América, no podemos olvidar a Perú que envío sus aviones con sus pilotos, no podemos olvidar la actitud de otros hermanos como Colombia también con mucha solidaridad, en fin.
Yo creo que lo importante es ahora que estamos construyendo algo nuevo y diferente en un mundo también diferente y nuevo. Y lo queremos hacer aquí porque queremos inspirarnos en estos hombres y mujeres que desde distintas etapas históricas, desde las luchas por la independencia, cuando éramos colonia; de las luchas nacionales y populares, durante el siglo XX, simbolizan la voluntad de nuestros pueblos, simbolizan la voluntad de nuestras sociedades o por lo menos la voluntad mayoritaria de construir instrumentos que sirvan al desarrollo de la defensa de nuestros pueblos.
¿Cuál es el concepto, me parece hoy, de defensa que tenemos que tener en la América del Sur? La primera defensa, y sabemos ya que la defensa no es un concepto militar, durante mucho tiempo se creyó que la defensa era un concepto estrictamente militar y en realidad lo militar es absolutamente complementario del verdadero concepto de defensa; la defensa de un país, la defensa de una región está en su desarrollo económico, que permita además la inclusión social de todos sus habitantes. Ese es el verdadero concepto que nosotros tenemos de la defensa nacional. Lo otro, el concepto militar es por añadidura algo que debe acompañar.
Y de hecho, en nuestro país, hubo etapas muy articuladas entre el concepto de defensa y desarrollo económico, porque precisamente nuestras Fuerzas Armadas fueron pioneras durante el siglo XX, en construir desarrollo económico; no se puede olvidar al general sabio, al Coronel Baldrich, no como militares que fueron a hacer la guerra, sino como militares que ayudaron a fundar empresas nacionales, que fueron estratégicas para el desarrollo de nuestro país.
Por eso yo creo que tenemos un desafío muy importante: los presidentes, las presidentas, los ministros, los hombres y mujeres que construimos la UNASUR, yo creo que hemos dado muchos exámenes, además, en esta UNASUR, exámenes que hemos aprobado y sin temor a equivocarme con un sobresaliente. Porque fuimos capaces, nosotros mismos, de resolver con instrumentos propios crisis que se nos produjeron y que en otros momentos hubieran significado rupturas de los órdenes constitucionales.
De hecho algunas cuestiones que sucedieron – fuera del ámbito de la América del Sur, pero también en nuestro continente - al no tener una organización que los expresara, los aglutinara y permitiera resolver el grado de conflictividad terminaron, finalmente, en golpe de Estado. Que sé – por lo que me ha comentado el ex presidente Zelaya – están en tareas de ser encaminados por la mediación de las hermanas repúblicas de Colombia y Venezuela. ¡Enhorabuena, realmente! (APLAUSOS).
Les decía, entonces, que hemos pasado pruebas importantes: la prueba de Bolivia, en la Reunión de la Moneda; la prueba también de lo que constituyó, en un momento, el problema entre las hermanas repúblicas de la República Bolivariana de Venezuela y Colombia, en la cual le cupo a la Argentina – a través de él – de haber sido un instrumento mediador. Y fíjense la manera de construir y de hacer política, yo me acuerdo las palabras de él, tanto al Presidente Santos, como al Presidente Chávez: "yo no tengo que aparecer resolviendo esto, los que tienen que resolver esto son ustedes". Y desplegó, pese a que era acusado de múltiples cosas aquí en nuestro país, una inteligente diplomacia que le permitió volver a estrechar lazos y hoy estos dos países son los que están tratando precisamente de superar lo que sucedió, en Honduras, y espero que lo hagan con todo el éxito que han tenido hasta ahora.
Por eso digo que podemos, tal vez, demostrar y demostrarnos a nosotros mismos, lo que somos capaces de hacer. Y finalmente lo que fue el episodio de Ecuador, que también fue resuelto exitosa y rápidamente. Yo diría que nunca un caso de diplomacia de poder reunir a la totalidad de los presidentes de la UNASUR, en menos de 24 horas como fue reunión en la Cancillería argentina, en aquella memorable madrugada, en la cual finalmente pudimos sortear con éxito eso que - sin lugar a dudas – fue un intento de golpe contra el Presidente Rafael Correa.
Por eso con estos laureles, que no son de ningún país, que no son de ninguna figura, que son en realidad laureles de la región, de la madurez de la región. Siempre hubo una suerte de paternalismo de las grandes potencias hacia nosotros de cómo resolver las conflictividades. Y en realidad cada vez que se metían las grandes potencias era cuando sobrevenían las conflictividades; cuando nosotros hemos podido abordar y resolver nosotros mismos nuestras problemáticas lo hemos hecho exitosamente. Esto también tiene que ser una señal muy clara para todos nosotros de cómo resolver los problemas de la región y cómo encararlos con soluciones propias, con ideas propias, con métodos propios, con iniciativas propias.
Entonces, este momento de constitución de la Junta de Defensa de la UNASUR, debe ser el puntapié inicial para crear un sistema de defensa que tenga como objetivos estratégicos la caracterización de lo que va a ser exigible, durante el siglo XXI. Y está muy claro porque así lo manifesté, creo que en mi primer encuentro como Presidenta en la Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas, en el año 2008, que la cuestión de los recursos naturales se va a convertir en una cuestión – ya lo es – estratégica en toda nuestra región. Esto lo hemos hablado en infinidad de veces con mis colegas y la necesidad, también de articular ese sistema de defensa con un gran desarrollo, de modo tal que esta región plena de recursos estratégicos y únicos en el mundo; estamos con el 25 por ciento de las reservas de agua, de petróleo, de gas, en fin de un montón de cosas, de espacios cultivables también. Y nos convierten en un lugar que seguramente debe ser mirado desde muchas partes, mientras sólo miren, no somos egoístas con las miradas. (APLAUSOS).
Me acuerdo y si me permiten la digresión, de una intervención del Presidente Lula, en la FAO, se les había dado en los países desarrollados, en ese momento, por mirar el Mato Grosso y estaban que dale con el Mato Grosso y declararlo patrimonio de no sé qué cosa y no sé qué otras cosas más y me acuerdo que Lula dijo que él no tenía ningún problema siempre y cuando también, por ejemplo, las patentes medicinales fueran declaradas patrimonio de la humanidad. (APLAUSOS). ¿Por qué? Porque tan necesario para la vida es el agua y el verde, pero más necesario son los medicamentos, por ejemplo que constituyen una necesidad vital.
Así que creo que todos los presidentes y las presidentas de la región la verdad estamos muy imbuidos de todo esto, que ha sido un duro aprendizaje de nuestra América del Sur durante décadas, fundamentalmente, durante el siglo XX, que fue tan duro para la región, tan duro en términos de democracia, tan duro en términos de derechos humanos, tan duro en términos – por lo menos en la Argentina – de desindustrialización, de ida de sus hijos para otras partes para buscar oportunidades que no tenían en nuestro país.
Yo recuerdo, siendo Senadora, y volviendo por la calle Callao y tomando por Guido pasar frente al Consulado de España y ver colas y colas enteras de gente que se quería ir a España. En estos momentos nuestros hermanos están atravesando de España y Europa momentos muy difíciles económicamente que creo que en definitiva también esta nueva situación que tiene la región producto de los términos de intercambio, se han modificado los términos de intercambio comercial debe ser aprovechado precisamente para un proceso y diseño de desarrollo económico, industrial, tecnológico, científico que nos permita aprovechar acabadamente esta etapa. Y creo que la defensa también debe ser abordada desde esta perspectiva.
Bueno no quiero tampoco extenderme demasiado pero quería realmente hacer estas reflexiones, junto a ustedes, y también disfrutar – en este caso junto a ustedes – del formidable avance que hemos hecho los hombres y las mujeres, y los gobiernos y las sociedades de la América del Sur en tan poco tiempo. Porque si uno piensa en términos históricos, en diez años, doce años son un segundo, son una milésima de segundo en la historia y fíjense lo que hemos podido construir en estos tiempos. Y además lo hemos hecho – y esto creo que es lo valioso también – con el aporte de hombres y mujeres que no solamente piensan o tienen una sentida orientación política, sino también con hombres y mujeres que por allí tienen otra mirada y otra visión respecto de algunas cosas, pero yo creo que en definitiva – a mí me tocó estar cuando asumió el Presidente Santos – y le escuché plantear que el gran desafío de Colombia era precisamente lograr mayor trabajo, mayor nivel de inclusión social.
Por eso digo que estamos en un momento muy especial y creo que es una obligación, por parte de nosotros, de profundizar todo lo que hemos logrado e ir por más porque si nos equivocamos la historia no nos lo va a perdonar. Tenemos – reitero – una oportunidad maravillosa de hacer honor a los hombres y mujeres que están en estás galerías. Los hombres y mujeres que están en estas galerías fueron remitidos por todos los países de la América latina y son los hombres y mujeres que fundaron esos países, que dieron su vida, su honor y también muchos de ellos pagaron y murieron en el exilio. Por eso creí que era también necesario estar aquí para convocarlos, la política también tiene algo de mágico. Por favor nadie piense que me estoy dedicando al espiritismo, en absoluto. No estaría mal – después de todo - que aparecieran algunos nuevamente ¿no? Y bueno, de esta manera con esos ejemplos, como decía Mariano Moreno, uno de mis preferidos, el preferido es Belgrano: "un ejemplo vale más que mil discursos o mil palabras". El ejemplo, tomar el ejemplo de todos ellos, yo sé que por allí alguno que está aquí a mi izquierda pone nervioso a algunos, ¿o a mi derecha? No, mira está a mi derecha, buena cosas de la vida, está a mi derecha. Pero lo que es importante es que todos los que están aquí son hombres y mujeres que lucharon por ideas y por convicciones, no por intereses económicos de países de afuera, o por intereses económicos de quienes tenían mayor cantidad de dinero, de capital en sus respectivas sociedades. Hay de todo, hasta Don Arnulfo Romero, el hombre que fue asesinado, en El Salvador, el Obispo, que precisamente defendía. Los hay de todas clases: militares, mujeres, políticos, pueblos originarios. Yo lo definiría de una sola manera, que es universal, y también regional. Nada más ni nada menos que simplemente patriotas.
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.
Inauguración de la planta de Honda en Campana: Palabras de la Presidenta de la Nación
Muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor Intendente de Campana; señor presidente de Honda Argentina; señor CEO para toda la América latina de Honda, muchas gracias por visitarnos: la verdad que inaugurar esta fábrica tiene muchas significancias. La primera, porque – tal cual lo muestra la presentación – recuerdo muy bien, yo ya había sido electa Presidenta de todos los argentinos, pero aún no había asumido y acompañé al entonces todavía Presidente Nèstor Kichner a hacer la primera palada de tierra, la primera siembra y él siempre decía: "que florezcan mis flores" y la verdad que echamos esas paladas de tierra y no florecieron flores, pero floreció una fábrica que en realidad es como si fueran millones de flores por lo que esto significa.
Hoy cuando venía y bajaba en el helicóptero me acuerdo de esa mañana, fue una mañana que vine, una mañana muy calurosa, si no recuerdo mal, en noviembre, muy calurosa y bueno era nada más que tierra y una carpa que era donde se hizo el acto. La carpa estaba hermosa, pero era una carpa nada más, hoy estamos haciendo este acto en estás magníficas instalaciones que además tienen algunos otros simbolismos de los que yo les hablaba: integra la lista Honda, ahora, de la undécima automotriz, de la República Argentina; la última automotriz que se había abierto en la República Argentina era Toyota, en 1997. Desde esa fecha no se abría ninguna empresa automotriz, en la República Argentina, creo que tiene un simbolismo muy importante, sobre todo además porque el sector automotriz ha sido uno de los grandes protagonistas del crecimiento industrial; a una razón del 23 por ciento, por año, muy por arriba de todo el crecimiento industrial, que también ha sido importantísimo, pero realmente ha liderado este sector el crecimiento industrial en la República Argentina, y vamos a seguir apostando, a través de la inversión, de la industria autopartista.
Quiero también decirles que la Nación va a poner los recursos de 9 millones de pesos, para que los accesos a la fábrica sean una realidad y puedan hacerse a la brevedad; lo he charlado, esta mañana, con el Secretario de Obras Públicas de la Nación, con el ingeniero José López. (APLAUSOS). Quiero también anunciar que la Nación va a hacer esta obra, que es de infraestructura económica, fundamentalmente porque tiende precisamente a apuntarla una fábrica de la importancia de Honda que tiene una capacidad de planta de hasta 30 mil unidades y estaba también leyendo que con una pequeña inversión puede llegar a aumentarse hasta 50 mil unidades-año. En el año 2012-2013 va a ser de 15 mil la producción para luego pasar a 20 mil unidades, en el año 2014-2015. Me aprendí todos los deberes, como verán.
Además quiero rescatar algo muy importante: la generación de mano de obra, en esta primera etapa, de 380 a 300 puestos locales y 80 técnicos extranjeros, pero quiero señalar algo que es muy importante y que revela también ejemplos que debemos tomar los argentinos, y sobre todo los empresarios argentinos.
Todos sabemos lo que fue la tragedia del Japón, a partir del terremoto y el tsunami que se abatió, con la fuerza y el desastre que puede provocar la naturaleza, aunque el hombre muchas veces ha provocado desastres peores, pero lo cierto es que estremecía y estremece aún ver las imágenes que tuvo que sufrir el pueblo de Japón y que ha afectado obviamente la producción de Honda y de todas las empresas matrices de ese país, en lo que hace a la provisión de insumos. Sin embargo, pese a un tsunami al cual obviamente no había nadie a quien echarle la culpa, podían haberse victimizado y decir: "es la naturaleza, nos retiramos, no empezamos". Con esa entereza – yo digo - atávica, fundacional del pueblo japonés que ha sufrido desastres, algunos no de la naturaleza, sino provocados también por el hombre y de todos y cada uno de ellos ha logrado sobreponerse y ser más fuerte de lo que era antes del desastre. Este es un ejemplo del que debemos tomar cuenta los argentinos porque es claro que no hay ni desastre ni provocado por el hombre, en su versión más terrible, ni tampoco por la naturaleza que puedan hacerle cejar a una sociedad que cree que el trabajo, la producción es una de las razones fundamentales de ser de un país y también de una economía.
Por eso quiero agradecer – más allá de la decisión, del compromiso de Honda - allá cuando se comprometió, durante la gestión del Presidente Kirchner a abrir una automotriz cuando empezaron con una pequeña planta de motos que fue a inaugurar Kirchner. Esta historia de la planta comienza con una inauguración de motos Honda, en la localidad de Florencio Varela y él con ese desparpajo que lo caracterizaba dijo: "y porque además de hacer motos no hacen también autos". Y le tomaron el desafío y acá estamos en esta nueva fábrica de Honda, en la República Argentina.
Por eso estamos muy contentos, muy orgullosos, agradecemos el esfuerzo de Honda Argentina, va a ser reconocido por nosotros y también en estas obras que vamos a inaugurar y que forman parte de las obras que también acabamos de inaugurar, recientemente, una en Tres de Febrero, un paso a nivel largamente demandado por cuestiones también de seguridad de los vecinos, de agilidad y seguridad en el tránsito o ese gimnasio magnífico.
Para los que no son argentinos, Mar Chiquita es una localidad muy argentina, muy vinculada con nuestras playas, con nuestra costa y yo estuve hace muy poco tiempo también inaugurando una importante autopista.
Así que me encuentro muy feliz de estar, hoy aquí, esta tarde, en esta magnífica fábrica y agradecer, una vez más, a todos. También me gustaron las palabras del señor presidente de Honda que agradeció a los trabajadores por su comprensión de la situación. Todo lo que nosotros podamos hacer para fortalecer este emprendimiento, como lo hemos hecho con todos, durante la crisis tan importante, que tuvo también el sector, a partir de la caída de Wall Street. Ven ahí fue un tsunami también, pero no un tsunami natural, fue un tsunami provocado por una muy mala visión de lo que es y debe ser el capitalismo como un modelo de economía política, de producción y trabajo y no de especulación.
Pero bueno, creo que si algo define al pueblo japonés es precisamente el tema de la producción y del trabajo, por lo cual así como el señor presidente declaró formalmente inaugurada, esta tarde, la fábrica de Honda; la Presidenta de la República Argentina también le da a Honda formal y emocionalmente la muy bienvenida, a la Argentina de Honda Argentina para todos los argentinos.
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.
Hoy cuando venía y bajaba en el helicóptero me acuerdo de esa mañana, fue una mañana que vine, una mañana muy calurosa, si no recuerdo mal, en noviembre, muy calurosa y bueno era nada más que tierra y una carpa que era donde se hizo el acto. La carpa estaba hermosa, pero era una carpa nada más, hoy estamos haciendo este acto en estás magníficas instalaciones que además tienen algunos otros simbolismos de los que yo les hablaba: integra la lista Honda, ahora, de la undécima automotriz, de la República Argentina; la última automotriz que se había abierto en la República Argentina era Toyota, en 1997. Desde esa fecha no se abría ninguna empresa automotriz, en la República Argentina, creo que tiene un simbolismo muy importante, sobre todo además porque el sector automotriz ha sido uno de los grandes protagonistas del crecimiento industrial; a una razón del 23 por ciento, por año, muy por arriba de todo el crecimiento industrial, que también ha sido importantísimo, pero realmente ha liderado este sector el crecimiento industrial en la República Argentina, y vamos a seguir apostando, a través de la inversión, de la industria autopartista.
Quiero también decirles que la Nación va a poner los recursos de 9 millones de pesos, para que los accesos a la fábrica sean una realidad y puedan hacerse a la brevedad; lo he charlado, esta mañana, con el Secretario de Obras Públicas de la Nación, con el ingeniero José López. (APLAUSOS). Quiero también anunciar que la Nación va a hacer esta obra, que es de infraestructura económica, fundamentalmente porque tiende precisamente a apuntarla una fábrica de la importancia de Honda que tiene una capacidad de planta de hasta 30 mil unidades y estaba también leyendo que con una pequeña inversión puede llegar a aumentarse hasta 50 mil unidades-año. En el año 2012-2013 va a ser de 15 mil la producción para luego pasar a 20 mil unidades, en el año 2014-2015. Me aprendí todos los deberes, como verán.
Además quiero rescatar algo muy importante: la generación de mano de obra, en esta primera etapa, de 380 a 300 puestos locales y 80 técnicos extranjeros, pero quiero señalar algo que es muy importante y que revela también ejemplos que debemos tomar los argentinos, y sobre todo los empresarios argentinos.
Todos sabemos lo que fue la tragedia del Japón, a partir del terremoto y el tsunami que se abatió, con la fuerza y el desastre que puede provocar la naturaleza, aunque el hombre muchas veces ha provocado desastres peores, pero lo cierto es que estremecía y estremece aún ver las imágenes que tuvo que sufrir el pueblo de Japón y que ha afectado obviamente la producción de Honda y de todas las empresas matrices de ese país, en lo que hace a la provisión de insumos. Sin embargo, pese a un tsunami al cual obviamente no había nadie a quien echarle la culpa, podían haberse victimizado y decir: "es la naturaleza, nos retiramos, no empezamos". Con esa entereza – yo digo - atávica, fundacional del pueblo japonés que ha sufrido desastres, algunos no de la naturaleza, sino provocados también por el hombre y de todos y cada uno de ellos ha logrado sobreponerse y ser más fuerte de lo que era antes del desastre. Este es un ejemplo del que debemos tomar cuenta los argentinos porque es claro que no hay ni desastre ni provocado por el hombre, en su versión más terrible, ni tampoco por la naturaleza que puedan hacerle cejar a una sociedad que cree que el trabajo, la producción es una de las razones fundamentales de ser de un país y también de una economía.
Por eso quiero agradecer – más allá de la decisión, del compromiso de Honda - allá cuando se comprometió, durante la gestión del Presidente Kirchner a abrir una automotriz cuando empezaron con una pequeña planta de motos que fue a inaugurar Kirchner. Esta historia de la planta comienza con una inauguración de motos Honda, en la localidad de Florencio Varela y él con ese desparpajo que lo caracterizaba dijo: "y porque además de hacer motos no hacen también autos". Y le tomaron el desafío y acá estamos en esta nueva fábrica de Honda, en la República Argentina.
Por eso estamos muy contentos, muy orgullosos, agradecemos el esfuerzo de Honda Argentina, va a ser reconocido por nosotros y también en estas obras que vamos a inaugurar y que forman parte de las obras que también acabamos de inaugurar, recientemente, una en Tres de Febrero, un paso a nivel largamente demandado por cuestiones también de seguridad de los vecinos, de agilidad y seguridad en el tránsito o ese gimnasio magnífico.
Para los que no son argentinos, Mar Chiquita es una localidad muy argentina, muy vinculada con nuestras playas, con nuestra costa y yo estuve hace muy poco tiempo también inaugurando una importante autopista.
Así que me encuentro muy feliz de estar, hoy aquí, esta tarde, en esta magnífica fábrica y agradecer, una vez más, a todos. También me gustaron las palabras del señor presidente de Honda que agradeció a los trabajadores por su comprensión de la situación. Todo lo que nosotros podamos hacer para fortalecer este emprendimiento, como lo hemos hecho con todos, durante la crisis tan importante, que tuvo también el sector, a partir de la caída de Wall Street. Ven ahí fue un tsunami también, pero no un tsunami natural, fue un tsunami provocado por una muy mala visión de lo que es y debe ser el capitalismo como un modelo de economía política, de producción y trabajo y no de especulación.
Pero bueno, creo que si algo define al pueblo japonés es precisamente el tema de la producción y del trabajo, por lo cual así como el señor presidente declaró formalmente inaugurada, esta tarde, la fábrica de Honda; la Presidenta de la República Argentina también le da a Honda formal y emocionalmente la muy bienvenida, a la Argentina de Honda Argentina para todos los argentinos.
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.
Conmemoración del 201° aniversario de la Revolución de Mayo en Resistencia, Chaco. Palabras de la Presidenta Cristina Fernández
Gracias, muchas gracias. (Aplausos)
Muy buenos días a todos y a todas: quiero en primer lugar, agradecer las palabras del querido Gobernador del Chaco, de Koki Capitanich, para con esta Presidenta, y también el caluroso recibimiento que en las calles he recibido por parte de todo el pueblo chaqueño. Muchas gracias de corazón. (Aplausos)
Quiero -porque siento la profunda necesidad de hacerlo también- agradecer las palabras, en el Tedeum que acaba de finalizar, del señor Obispo de Resistencia, las palabras de afecto, de cariño y de reconocimiento a las mujeres argentinas, porque no lo tomé como un halago personal, no acostumbro a hacerlo, al contrario, creo que sus palabras simbolizaron el valor que la mujer argentina da a la vida. En ese reconocimiento, la Asignación Universal por Embarazo, y que a mí solamente como instrumento que soy, me tocó reconocer para todas las mujeres. (Aplausos)
Quiero decirles que hoy no es un día fácil para esta Presidenta. Hace exactamente 8 años, sentada en mi banca de senadora junto a Jorge que también era senador por esta querida provincia, mirábamos jurar como Presidente de todos los argentinos a quien fuera mi compañero de toda la vida. (Aplausos)
Yo sé que muchos legisladores que como yo estaban sentados en sus bancas, escucharon su mensaje, sus palabras, algunos tal vez creyendo, pero habían sucedido muchas cosas en la Argentina de esos años. Habíamos visto desde nuestras bancas jurar a muchos presidentes, en una semana, a cinco, y ese hombre desgarbado, que venía desde el Sur a comprometer su vida para llevar adelante las convicciones de miles y miles que 30 años antes en esa misma Plaza, se habían convocado para cambiar al país y cambiar la historia, eran las palabras de alguien que tenía profundos compromisos con su historia.
Yo no lo escuché como su esposa; lo escuché como su compañera de militancia de tantos años, y sentí que finalmente nuestro país, nuestro querido país de Argentina, iba a comenzar un camino diferente, un camino de realizaciones, de transformaciones, un camino donde los argentinos volvieran a recuperar la confianza de su país y el orgullo de ser argentinos.
Tuve la certeza de que iba a ser difícil, tuve la íntima convicción que nos iba a costar mucho -tal vez nunca imaginé cuánto- pero estoy segura que desde el lugar donde esté, está conforme con la vida que tuvo, está orgulloso de vivir la vida que vivió, porque tuvo la suerte de elegirla y porque tuvo la suerte de ver realizados los sueños de su juventud y de muchos y muchas que yo sé, él llevaba en su corazón y en su mente.
Estos años de realizaciones, estos años de transformaciones ubican hoy a la Argentina en un lugar inimaginable para nosotros mismos. Hace apenas 8 años atrás, en un mundo que se derrumba, en un mundo que durante mucho tiempo quiso inculcarnos el pensamiento único que la Argentina iba por un camino equivocado, que nos íbamos al precipicio, que estábamos desacertados en las políticas, hoy, a 8 años de ese día, y con todas las cosas terribles y maravillosas también, porque así es la vida, en la vida no es todo hermoso y todo feo, la vida se compone de momentos difíciles y momentos felices, lo importante es que los momentos felices sean lo suficientemente trascendentes para que nos hagan cambiar la vida de los millones de habitantes que tienen la esperanza depositada en quienes eligen en elecciones populares y democráticas, y yo siento, yo sentí junto a él hace exactamente un año, en otro 25 de Mayo maravilloso que fue el del Bicentenario, sentí con millones de argentinos volcados en las calles festejando y conmemorando junto a los presidentes de nuestra América del Sur, de nuestra casa, a la que definitivamente habíamos elegido como pertenencia y como identidad, recorriendo las calles de nuestra ciudad de Buenos Aires, Capital de todos los argentinos, que estábamos remontando una historia de divisiones, que no solamente teníamos para mostrar logros económicos o progresos sociales, o reformas políticas, sentí que estábamos logrando unificar la historia de un país que se había dividido desde su inicio y que merced a esas divisiones, habían venido los fracasos y las frustraciones.
Por eso, ese 25 de Mayo junto a él y junto al pueblo, quedará imborrable en mi memoria. Yo sólo le pido a Dios una cosa, que me de a mí y a todos los argentinos, la fortaleza, la entereza, la grandeza, la humildad y la solidaridad que todos tenemos que tener para poder construir un país diferente, una sociedad diferente.
Hoy, cuando venía en el trayecto, veía a miles y miles de jóvenes chaqueños con sus banderas, con su alegría, con esta juventud que ha irrumpido una vez más en la historia pero una historia diferente, en una historia donde no vienen a pelear por un lugar porque hay democracia, que irrumpen porque se siente convocada por un proyecto que gobierna el país, debo decirte Néstor, “que finalmente ese sueño que tenías ese 25 de Mayo cuando juraste como Presidente, se hizo realidad. (Aplausos) No sé si lo habrás visto el día que te fuiste, pero estoy segura que desde algún lado de la historia lo estás viendo y lo están viendo también miles y millones de argentinos que soñaron con un país diferente”. (Aplausos)
Gracias Chaco, gracias a todos por el cariño, por el afecto, por el compromiso. Tenemos Patria, argentinos. Estemos orgullosos de esa Patria y de esa historia que es la de todos. (Aplausos)
Muchas gracias.
Muy buenos días a todos y a todas: quiero en primer lugar, agradecer las palabras del querido Gobernador del Chaco, de Koki Capitanich, para con esta Presidenta, y también el caluroso recibimiento que en las calles he recibido por parte de todo el pueblo chaqueño. Muchas gracias de corazón. (Aplausos)
Quiero -porque siento la profunda necesidad de hacerlo también- agradecer las palabras, en el Tedeum que acaba de finalizar, del señor Obispo de Resistencia, las palabras de afecto, de cariño y de reconocimiento a las mujeres argentinas, porque no lo tomé como un halago personal, no acostumbro a hacerlo, al contrario, creo que sus palabras simbolizaron el valor que la mujer argentina da a la vida. En ese reconocimiento, la Asignación Universal por Embarazo, y que a mí solamente como instrumento que soy, me tocó reconocer para todas las mujeres. (Aplausos)
Quiero decirles que hoy no es un día fácil para esta Presidenta. Hace exactamente 8 años, sentada en mi banca de senadora junto a Jorge que también era senador por esta querida provincia, mirábamos jurar como Presidente de todos los argentinos a quien fuera mi compañero de toda la vida. (Aplausos)
Yo sé que muchos legisladores que como yo estaban sentados en sus bancas, escucharon su mensaje, sus palabras, algunos tal vez creyendo, pero habían sucedido muchas cosas en la Argentina de esos años. Habíamos visto desde nuestras bancas jurar a muchos presidentes, en una semana, a cinco, y ese hombre desgarbado, que venía desde el Sur a comprometer su vida para llevar adelante las convicciones de miles y miles que 30 años antes en esa misma Plaza, se habían convocado para cambiar al país y cambiar la historia, eran las palabras de alguien que tenía profundos compromisos con su historia.
Yo no lo escuché como su esposa; lo escuché como su compañera de militancia de tantos años, y sentí que finalmente nuestro país, nuestro querido país de Argentina, iba a comenzar un camino diferente, un camino de realizaciones, de transformaciones, un camino donde los argentinos volvieran a recuperar la confianza de su país y el orgullo de ser argentinos.
Tuve la certeza de que iba a ser difícil, tuve la íntima convicción que nos iba a costar mucho -tal vez nunca imaginé cuánto- pero estoy segura que desde el lugar donde esté, está conforme con la vida que tuvo, está orgulloso de vivir la vida que vivió, porque tuvo la suerte de elegirla y porque tuvo la suerte de ver realizados los sueños de su juventud y de muchos y muchas que yo sé, él llevaba en su corazón y en su mente.
Estos años de realizaciones, estos años de transformaciones ubican hoy a la Argentina en un lugar inimaginable para nosotros mismos. Hace apenas 8 años atrás, en un mundo que se derrumba, en un mundo que durante mucho tiempo quiso inculcarnos el pensamiento único que la Argentina iba por un camino equivocado, que nos íbamos al precipicio, que estábamos desacertados en las políticas, hoy, a 8 años de ese día, y con todas las cosas terribles y maravillosas también, porque así es la vida, en la vida no es todo hermoso y todo feo, la vida se compone de momentos difíciles y momentos felices, lo importante es que los momentos felices sean lo suficientemente trascendentes para que nos hagan cambiar la vida de los millones de habitantes que tienen la esperanza depositada en quienes eligen en elecciones populares y democráticas, y yo siento, yo sentí junto a él hace exactamente un año, en otro 25 de Mayo maravilloso que fue el del Bicentenario, sentí con millones de argentinos volcados en las calles festejando y conmemorando junto a los presidentes de nuestra América del Sur, de nuestra casa, a la que definitivamente habíamos elegido como pertenencia y como identidad, recorriendo las calles de nuestra ciudad de Buenos Aires, Capital de todos los argentinos, que estábamos remontando una historia de divisiones, que no solamente teníamos para mostrar logros económicos o progresos sociales, o reformas políticas, sentí que estábamos logrando unificar la historia de un país que se había dividido desde su inicio y que merced a esas divisiones, habían venido los fracasos y las frustraciones.
Por eso, ese 25 de Mayo junto a él y junto al pueblo, quedará imborrable en mi memoria. Yo sólo le pido a Dios una cosa, que me de a mí y a todos los argentinos, la fortaleza, la entereza, la grandeza, la humildad y la solidaridad que todos tenemos que tener para poder construir un país diferente, una sociedad diferente.
Hoy, cuando venía en el trayecto, veía a miles y miles de jóvenes chaqueños con sus banderas, con su alegría, con esta juventud que ha irrumpido una vez más en la historia pero una historia diferente, en una historia donde no vienen a pelear por un lugar porque hay democracia, que irrumpen porque se siente convocada por un proyecto que gobierna el país, debo decirte Néstor, “que finalmente ese sueño que tenías ese 25 de Mayo cuando juraste como Presidente, se hizo realidad. (Aplausos) No sé si lo habrás visto el día que te fuiste, pero estoy segura que desde algún lado de la historia lo estás viendo y lo están viendo también miles y millones de argentinos que soñaron con un país diferente”. (Aplausos)
Gracias Chaco, gracias a todos por el cariño, por el afecto, por el compromiso. Tenemos Patria, argentinos. Estemos orgullosos de esa Patria y de esa historia que es la de todos. (Aplausos)
Muchas gracias.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Inauguración del Museo del Bicentenario en la Casa de Gobierno: Palabras de la Presidenta de la Nación
Muy buenas tardes a todos y a todas.
Realmente a pocas horas de nuestro 25 de Mayo, del primer 25 de Mayo del Tricentenario, porque ya entramos en el Tricentenario, me siento muy orgullosa de estar inaugurando este museo que conmemora no solamente el Bicentenario sino nuestros 200 años de historia. Podría decirles que es un maravilloso espacio de más de 5.000 metros cuadrados, que recupera patrimonialmente valores como los que ustedes están viendo; si se pudieran ver los pisos vidriados, éstos eran dispositivos que tenía la vieja Aduana Taylor para arrastrar y transportar los fardos y todo lo que era motivo de exportación e importación.
Y así cuando puedan recorrer todo este maravilloso lugar van a poder encontrarse con que el sillón de Rivadavia nunca existió, es un mito, como tantos otros, y van a ver el sillón del presidente Derqui, con el emblema de la Confederación; van a poder encontrarse por ejemplo con el escudo original del fuerte, porque aquí donde estamos parados ahora era originalmente la fundación de la ciudad de Buenos Aires. Van a poder encontrarse con el ángel de 1750 que trajeron los conquistadores y que estaba en el fuerte, también una cañonera, y van a poder ver en todas estas galerías abovedadas la historia de los 200 años -y en esto quiero agradecer especialmente a toda la gente de Canal Encuentro, que fue precisamente la que hizo todo el editado de lo que son los 14 episodios de nuestra historia- congregados y partiendo de la Revolución de Mayo hasta el 25 de Mayo del año 2010, que es el último período y que denominamos de la recuperación política, económica y social de la Argentina.
Podrán encontrarse con los anteojos del doctor Frondizi, podrán también ver la banda y el bastón presidencial del doctor Alfonsín; podrán ver también el expediente de seguimiento por parte de los servicios de inteligencia del Estado, en aquel momento la Policía Federal, de don Hipólito Yrigoyen después de la revolución del 5, de cuando eran revolucionarios y tiraban tiros para transformar el país y cambiar el poder. Porque la historia hay que contarla completa, una historia que como todas las historias, de las vidas personales y de la vida de los pueblos, tiene sus claros y sus oscuros.
Pero creo que hoy estamos haciendo algo más que inaugurar este magnífico lugar. Yo lo miraba desde las ventanas del despacho de él cuando era Presidente, cuando comenzó a remodelar por afuera toda la Casa de Gobierno, y después lo seguía mirando por supuesto cuando habíamos decidido que se hiciera la obra, y cuando lo acompañé a México, me comprometí a rescatar el Siqueiros y entonces decidimos colocar el Siqueiros que hoy está aquí a nuestras espaldas, una verdadera obra de arte de un muralista como Siqueiros pero además un símbolo también de la Argentina: no fue pintado en cualquier momento, es el único mural no político de Siqueiros, fue pintado durante la década infame en nuestro país en la casa de quien era el dueño de Crítica, el diario que también, ya van a ver la historia, dominaba la comunicación de la Argentina en aquellos años.
Y estamos parados en este lugar que es el de la fundación de la ciudad de Buenos Aires, aquí empezó la ciudad de Buenos Aires, y entre este lugar y el Cabildo enfrente, al que también hemos recuperado patrimonialmente, sucedieron las cosas más importantes, más definitivas de nuestra historia, y también en otros lugares, las batallas de la Independencia, las batallas por la libertad se hicieron todas fuera de Buenos Aires. Es más, muchas veces en contra de los designios de los propios gobiernos centrales, por suerte hubo patriotas como Manuel Belgrano, que desobedecieron órdenes y fueron al combate por la libertad y por eso hoy podemos tener un país, porque hubo patriotas decididos en un momento a cambiar la historia pese a directivas del poder central. (Aplausos)
Pero yo aspiro a que estos 200 años, los 201 años que dentro de unas horas vamos a cumplir, sean el símbolo, y puedan simbolizarse aquí dentro de este espacio, de la unidad total de un país. Siempre lo van a ver en la historia, unitarios y federales, incluso después de la batalla de Caseros, cuando se pelean porteños contra el resto de los federales, siempre una separación, como un país profundo y un país del puerto. Y yo creo que el mejor homenaje que le podemos hacer a la historia es unificar esta Argentina en un proyecto que siga transformando la vida de todos los ciudadanos y dé igualdad de oportunidades a todos los que en ella vivimos, creo que éste tiene que ser también el símbolo. Lo vimos el año pasado en los festejos del Bicentenario, cuando millones de argentinos se reconocieron en la historia y se reconocieron en sí mismos como un pueblo de paz, de amor, pero también como un pueblo que quiere conocer y saber de su historia. Porque tenemos historia es que podemos construir futuro, si no tenemos historia no hay posibilidad alguna de tener futuro. (Aplausos)
Este es además un museo interactivo, donde uno no solamente viene a ver cuadros colgados o cosas fijas e inmóviles, hay espacios de debate, porque hay interpelación de la historia y del arte a cada uno de los que vengan a compartir aquí la historia de los argentinos. Por eso hay pintores como Noé, como Demirdjian, como la esposa de Carpani, nuestra querida Doris, personalidades como Pacho O'Donnel, como Norberto Galasso; la historia no solamente la hacen los historiadores, la historia la hacen los pueblos, sus artistas, sus intérpretes, la hacemos todos en definitiva. (Aplausos) Y esta es un poco la significación y el simbolismo que queremos darle a este lugar.
Ahora cuando lo miro desde allí arriba, desde mi despacho, pienso cómo le hubiera gustado verlo a él. El siempre se reía un poco de mí porque decía que yo tenía veleidades de arquitecta o de artista, pero a mí siempre me gustó y él me acompañaba también en eso como yo lo acompañé siempre en todo lo demás. Y la verdad que me gustaría que pudiera ver esto porque es obra suya, si no esto hubiera sido imposible hacerlo, porque es el símbolo además de una Argentina. (Aplausos) Quiero contarles para finalizar que este lugar estaba cubierto de agua, abandonado y era muy posible que estos restos y todo lo que recuperamos arqueológicamente, porque hasta pudimos recuperar arqueológicamente las fundaciones del antiguo fuerte, me parecía que era un símbolo muy fuerte de la Argentina que hemos recuperado también en estos años. Y hubiera sido imposible hacerlo sin él, y por supuesto sin el concurso de millones de argentinos, poquitos al principio pero después muchos cuando se dieron cuenta del rumbo que tomaba el país. (Aplausos)
Y la verdad que para mí es un gran orgullo que este lugar sea un símbolo, la Casa Rosada, ahí les contaban la historia, en ese corto que transmitieron antes, acerca de todo lo que hemos modificado en la Casa Rosada. Porque la Casa Rosada -lo charlábamos recién con Pacho- era un lugar como decía él no amigable, era como que la gente sentía un cierto rechazo a ese lugar; hoy miles y miles de argentinos y de extranjeros la visitan todos los fines de semana y junto a este Museo del Bicentenario debe constituir el símbolo de unidad de los argentinos y también del poder popular y democrático expresado por el pueblo. (Aplausos) Esto no pertenece a ningún partido político. Esta Casa Rosada, este Museo recuperado, todo esto que estamos haciendo no pertenece a ninguna persona, a ningún partido político, es patrimonio de todos los argentinos; simplemente es que algunos nos hemos dedicado a tratar de brindar la recuperación de ese patrimonio y de que sea valorizado por nosotros mismos.
Me acuerdo, para terminar, la visita que nos hiciera la señora Presidenta de la República Federativa de Brasil, Dilma Rousseff, quien se ve que había estado en otras oportunidades en la Casa de Gobierno y se mostró sorprendida por todo lo que se veía. Y me comentaba esto que les acabo de decir, la real valorización que debe tener una sociedad de sus lugares, de su historia y de su patrimonio. En todo caso esta es nuestra contribución a esa revalorización, a esa reconstrucción de nuestra historia, pero por sobre todas las cosas un formidable y convincente aporte para la construcción del futuro.
Muchas gracias a todos y espero que puedan disfrutar esto que es de todos ustedes también. Muchas gracias. (Aplausos)
Realmente a pocas horas de nuestro 25 de Mayo, del primer 25 de Mayo del Tricentenario, porque ya entramos en el Tricentenario, me siento muy orgullosa de estar inaugurando este museo que conmemora no solamente el Bicentenario sino nuestros 200 años de historia. Podría decirles que es un maravilloso espacio de más de 5.000 metros cuadrados, que recupera patrimonialmente valores como los que ustedes están viendo; si se pudieran ver los pisos vidriados, éstos eran dispositivos que tenía la vieja Aduana Taylor para arrastrar y transportar los fardos y todo lo que era motivo de exportación e importación.
Y así cuando puedan recorrer todo este maravilloso lugar van a poder encontrarse con que el sillón de Rivadavia nunca existió, es un mito, como tantos otros, y van a ver el sillón del presidente Derqui, con el emblema de la Confederación; van a poder encontrarse por ejemplo con el escudo original del fuerte, porque aquí donde estamos parados ahora era originalmente la fundación de la ciudad de Buenos Aires. Van a poder encontrarse con el ángel de 1750 que trajeron los conquistadores y que estaba en el fuerte, también una cañonera, y van a poder ver en todas estas galerías abovedadas la historia de los 200 años -y en esto quiero agradecer especialmente a toda la gente de Canal Encuentro, que fue precisamente la que hizo todo el editado de lo que son los 14 episodios de nuestra historia- congregados y partiendo de la Revolución de Mayo hasta el 25 de Mayo del año 2010, que es el último período y que denominamos de la recuperación política, económica y social de la Argentina.
Podrán encontrarse con los anteojos del doctor Frondizi, podrán también ver la banda y el bastón presidencial del doctor Alfonsín; podrán ver también el expediente de seguimiento por parte de los servicios de inteligencia del Estado, en aquel momento la Policía Federal, de don Hipólito Yrigoyen después de la revolución del 5, de cuando eran revolucionarios y tiraban tiros para transformar el país y cambiar el poder. Porque la historia hay que contarla completa, una historia que como todas las historias, de las vidas personales y de la vida de los pueblos, tiene sus claros y sus oscuros.
Pero creo que hoy estamos haciendo algo más que inaugurar este magnífico lugar. Yo lo miraba desde las ventanas del despacho de él cuando era Presidente, cuando comenzó a remodelar por afuera toda la Casa de Gobierno, y después lo seguía mirando por supuesto cuando habíamos decidido que se hiciera la obra, y cuando lo acompañé a México, me comprometí a rescatar el Siqueiros y entonces decidimos colocar el Siqueiros que hoy está aquí a nuestras espaldas, una verdadera obra de arte de un muralista como Siqueiros pero además un símbolo también de la Argentina: no fue pintado en cualquier momento, es el único mural no político de Siqueiros, fue pintado durante la década infame en nuestro país en la casa de quien era el dueño de Crítica, el diario que también, ya van a ver la historia, dominaba la comunicación de la Argentina en aquellos años.
Y estamos parados en este lugar que es el de la fundación de la ciudad de Buenos Aires, aquí empezó la ciudad de Buenos Aires, y entre este lugar y el Cabildo enfrente, al que también hemos recuperado patrimonialmente, sucedieron las cosas más importantes, más definitivas de nuestra historia, y también en otros lugares, las batallas de la Independencia, las batallas por la libertad se hicieron todas fuera de Buenos Aires. Es más, muchas veces en contra de los designios de los propios gobiernos centrales, por suerte hubo patriotas como Manuel Belgrano, que desobedecieron órdenes y fueron al combate por la libertad y por eso hoy podemos tener un país, porque hubo patriotas decididos en un momento a cambiar la historia pese a directivas del poder central. (Aplausos)
Pero yo aspiro a que estos 200 años, los 201 años que dentro de unas horas vamos a cumplir, sean el símbolo, y puedan simbolizarse aquí dentro de este espacio, de la unidad total de un país. Siempre lo van a ver en la historia, unitarios y federales, incluso después de la batalla de Caseros, cuando se pelean porteños contra el resto de los federales, siempre una separación, como un país profundo y un país del puerto. Y yo creo que el mejor homenaje que le podemos hacer a la historia es unificar esta Argentina en un proyecto que siga transformando la vida de todos los ciudadanos y dé igualdad de oportunidades a todos los que en ella vivimos, creo que éste tiene que ser también el símbolo. Lo vimos el año pasado en los festejos del Bicentenario, cuando millones de argentinos se reconocieron en la historia y se reconocieron en sí mismos como un pueblo de paz, de amor, pero también como un pueblo que quiere conocer y saber de su historia. Porque tenemos historia es que podemos construir futuro, si no tenemos historia no hay posibilidad alguna de tener futuro. (Aplausos)
Este es además un museo interactivo, donde uno no solamente viene a ver cuadros colgados o cosas fijas e inmóviles, hay espacios de debate, porque hay interpelación de la historia y del arte a cada uno de los que vengan a compartir aquí la historia de los argentinos. Por eso hay pintores como Noé, como Demirdjian, como la esposa de Carpani, nuestra querida Doris, personalidades como Pacho O'Donnel, como Norberto Galasso; la historia no solamente la hacen los historiadores, la historia la hacen los pueblos, sus artistas, sus intérpretes, la hacemos todos en definitiva. (Aplausos) Y esta es un poco la significación y el simbolismo que queremos darle a este lugar.
Ahora cuando lo miro desde allí arriba, desde mi despacho, pienso cómo le hubiera gustado verlo a él. El siempre se reía un poco de mí porque decía que yo tenía veleidades de arquitecta o de artista, pero a mí siempre me gustó y él me acompañaba también en eso como yo lo acompañé siempre en todo lo demás. Y la verdad que me gustaría que pudiera ver esto porque es obra suya, si no esto hubiera sido imposible hacerlo, porque es el símbolo además de una Argentina. (Aplausos) Quiero contarles para finalizar que este lugar estaba cubierto de agua, abandonado y era muy posible que estos restos y todo lo que recuperamos arqueológicamente, porque hasta pudimos recuperar arqueológicamente las fundaciones del antiguo fuerte, me parecía que era un símbolo muy fuerte de la Argentina que hemos recuperado también en estos años. Y hubiera sido imposible hacerlo sin él, y por supuesto sin el concurso de millones de argentinos, poquitos al principio pero después muchos cuando se dieron cuenta del rumbo que tomaba el país. (Aplausos)
Y la verdad que para mí es un gran orgullo que este lugar sea un símbolo, la Casa Rosada, ahí les contaban la historia, en ese corto que transmitieron antes, acerca de todo lo que hemos modificado en la Casa Rosada. Porque la Casa Rosada -lo charlábamos recién con Pacho- era un lugar como decía él no amigable, era como que la gente sentía un cierto rechazo a ese lugar; hoy miles y miles de argentinos y de extranjeros la visitan todos los fines de semana y junto a este Museo del Bicentenario debe constituir el símbolo de unidad de los argentinos y también del poder popular y democrático expresado por el pueblo. (Aplausos) Esto no pertenece a ningún partido político. Esta Casa Rosada, este Museo recuperado, todo esto que estamos haciendo no pertenece a ninguna persona, a ningún partido político, es patrimonio de todos los argentinos; simplemente es que algunos nos hemos dedicado a tratar de brindar la recuperación de ese patrimonio y de que sea valorizado por nosotros mismos.
Me acuerdo, para terminar, la visita que nos hiciera la señora Presidenta de la República Federativa de Brasil, Dilma Rousseff, quien se ve que había estado en otras oportunidades en la Casa de Gobierno y se mostró sorprendida por todo lo que se veía. Y me comentaba esto que les acabo de decir, la real valorización que debe tener una sociedad de sus lugares, de su historia y de su patrimonio. En todo caso esta es nuestra contribución a esa revalorización, a esa reconstrucción de nuestra historia, pero por sobre todas las cosas un formidable y convincente aporte para la construcción del futuro.
Muchas gracias a todos y espero que puedan disfrutar esto que es de todos ustedes también. Muchas gracias. (Aplausos)
domingo, 22 de mayo de 2011
viernes, 20 de mayo de 2011
Celebración de los 420 años de la ciudad de La Rioja: Palabras de la Presidenta de la Nación
Gracias, muchas gracias. Muy buenos días a todos y a todas.
Señor Gobernador; señor Intendente; señora Vicegobernadora: sé que están aquí desde muy temprano en la mañana, que han participado del desfile militar que conmemora estos maravillosos 420 años, que no solamente son de los riojanos sino de todos los argentinos. La historia de La Rioja es la historia también de todos los argentinos. (Aplausos)
Las imágenes de Facundo, del Chacho Peñaloza, de Rosarito, de monseñor Angelelli, de Castro Barros, de Joaquín V. González, ese intelectual del que lleva el nombre mi universidad, la Universidad Nacional de La Plata, donde se formaron tantos argentinos.
Yo no voy a hacer un inmenso catálogo de las obras, porque ya Beder pasó revista a todas las obras, y creo que es muy importante, porque por allí algunos pueden decir: qué larguero lo de las obras, pero qué bueno tener tanto tiempo y poder hablar durante mucho tiempo de obras y no de pavadas como hablan otros. (Aplausos)
Por eso creo que cuando uno utiliza el tiempo contando las cosas que se hacen, como por ejemplo este albergue que está frente a nosotros para estudiantes universitarios, cuando uno utiliza el tiempo imaginando y construyendo planes y objetivos para lograr más inclusión social, cuando uno ve a estos chiquitos con sus computadoras, a los jóvenes con sus banderas, a los trabajadores con sus derechos y dignidades recuperadas, a nuestros científicos que han vuelto a creer que la Argentina es un lugar que presta importancia a la ciencia, a la tecnología y que dignifica a sus investigadores, es entonces que podemos explicar a estos cientos y miles de jóvenes que se incorporan a la política porque han vuelto a creer en el país, a estos chiquitos pequeños que me saludan y me dicen Cristina, yo siento que cuando uno ha llegado a ellos, cuando uno ha llegado a que un chico, un niño, quiera saludarte y besarte, cuando se ha logrado que un joven vuelva a levantar la bandera argentina y cante el himno con orgullo, uno siente que ha cumplido los grandes ideales de esos patriotas riojanos y también de otros como San Martín, Belgrano, Moreno, Castelli, Perón, Eva.
Cuando uno ve imágenes de lo que sucede en otras partes del mundo, hoy por la mañana antes de venir escuchaba el reportaje que le hacían a un joven español a raíz de esas grandes manifestaciones populares de jóvenes que curiosamente -jóvenes en la vieja Europa y de los países del África también- estaban reclamando un lugar y un espacio, uno siente entonces que hay un mundo que está cambiando, que hay un mundo que reclama inclusión social, que reclama objetivos, porque yo creo que lo que están pidiendo esos jóvenes es tener esperanzas y construcción de futuro, que es lo que nosotros hemos hecho y estamos haciendo en estos años felices. (Aplausos)
Creo realmente que estos años que han venido a remontar décadas de olvido, décadas de un país que sólo miraba hacia fuera o hacia el puerto, que había olvidado a las provincias, a las economías regionales, no solamente a las del NEA y a las del Norte, también a la Patagonia; recién estamos llegando con el Interconectado Eléctrico a la provincia de Santa Cruz; todavía tenemos en el NEA provincias donde el gas no existe, cuántas cosas que nos faltan todavía hacer, pero estamos en el camino correcto porque hemos empezado la tarea de construir un país inclusivo, federal como lo hemos hecho. No lo hemos hecho porque hayamos descubierto la pólvora o encontrado el agujero al mate, como solía decir un compañero de bancada cuando era senadora nacional, no, es apenas porque hemos sabido leer nuestras propia historia.
En estos 200 años las cosas que hemos conseguido los argentinos, las hemos conseguido cuando hemos confiado en un proyecto nacional, cuando hemos creído en nuestro pueblo, cuando hemos creído en nuestras raíces, en nuestra historia, cuando hemos reconstruido esa conciencia que yo denomino nacional, popular y democrática y que tiene que ver con saber que tenemos que producir algo más que materias primas, que esa fue la gran lucha también de unitarios y federales y que nosotros nos embanderamos en las luchas federales que querían un país igualitario con economías regionales donde agregaran valor y generaran trabajo para los miles y miles de comprovincianos, que no tuvieran que irse de sus provincias. (Aplausos)
Son 200 años de Argentina y 420 de La Rioja. Sí, Perón, gran visionario que inició el proceso de industrialización más importante que nos colocó durante el siglo XX con el mayor producto bruto interno, con el mayor grado de industrialización, cuando otros países no tenían ningún tipo de desarrollo aquí en nuestro país se producían aviones, autos, barcos, teníamos marina mercante, no estamos inventando nada. (Aplausos)
Por eso cuando en el año 2003 un argentino, que fue mi compañero de vida y de militancia durante tantos años, vino desde el sur a decir que podíamos hacer algo diferente, no lo hizo en medio de la abundancia, no lo hizo en medio de las facilidades, lo hizo en medio de la crisis más brutal de la que se tenga memoria en nuestra historia. Y lo hizo sin echarle la culpa a nadie, se arremangó y se puso a trabajar en lo que había creído, por lo que había militado en toda su vida. Las convicciones argentinos, las convicciones son las que movilizan a las sociedades, son las que incorporan a los jóvenes, son las que nos permiten construir un futuro. Porque tenemos historia es que podemos construir futuro, los pueblos sin historia o los que pretenden ignorarla o enterrarla, o los presuntos desmemoriados son los que nunca pueden llegar a ningún lado.
Por eso estoy muy feliz de estar compartiendo hoy aquí, junto a todos ustedes, este nuevo aniversario de La Rioja. Pero quiero decirles también que necesitamos del esfuerzo, de la colaboración de todos los argentinos para llegar a aquellos que todavía no pueden tener un trabajo digno o no han podido acceder a una vivienda o a la salud. Por eso a todos aquellos que en estos años han logrado mejorar sustantivamente su condición de vida a lo que estaban en el año 2003, tenemos que pedirles que sigan redoblando el esfuerzo para aquellos que todavía no han tenido la oportunidad que otros sí han logrado, porque la solidaridad es uno de los elementos que deben caracterizar a esta nueva sociedad que estamos construyendo.
Nos fue muy mal a los argentinos cuando no nos importaba lo que le pasaba al que teníamos al lado, total yo estaba bien. Eso dura un tiempo nada más, cuando les empieza a ir mal a los argentinos finalmente les termina llegando a todos. Por eso no me canso de decirles: cuidar lo que hemos logrado, no con espíritu conservador ni conformista sino simplemente para que con esas bases, con esa solidez, con esta Argentina que hemos construido tengamos la fuerza para seguir adelante por lo que todavía falta. Es muy importante tener esa conciencia de participación y de solidaridad.
Yo sé, y no quiero extenderme demasiado porque seguramente quieren ir a almorzar, están desde muy temprano, me hacen todos con la cabeza que sí, quieren comer. Beder, podrías haber traído unas empanaditas para festejar los 420, ¿hay locro? Ah bueno, yo me llevo algo, qué rico el locro, por Dios, me encanta. A Néstor no le gustaba el locro, no sé, que sé yo, no le gustaba y le encantaban las empanadas, eso sí, moría por las empanadas, pero bueno, no le gustaba el locro y cuando me veía comer locro me decía: "mirá cómo comés locro". Pero bueno, a mí me encanta el locro. Siempre me acuerdo de cosas, desde las más grandes hasta las más chicas, él es así. (Aplausos)
Gracias, muchas gracias por todos el amor, muchas gracias por la fuerza que me dan, muchas gracias por el cariño y el afecto, y no lo olviden nunca porque él los quería mucho a todos ustedes. Muchas gracias La Rioja. (Aplausos)
Señor Gobernador; señor Intendente; señora Vicegobernadora: sé que están aquí desde muy temprano en la mañana, que han participado del desfile militar que conmemora estos maravillosos 420 años, que no solamente son de los riojanos sino de todos los argentinos. La historia de La Rioja es la historia también de todos los argentinos. (Aplausos)
Las imágenes de Facundo, del Chacho Peñaloza, de Rosarito, de monseñor Angelelli, de Castro Barros, de Joaquín V. González, ese intelectual del que lleva el nombre mi universidad, la Universidad Nacional de La Plata, donde se formaron tantos argentinos.
Yo no voy a hacer un inmenso catálogo de las obras, porque ya Beder pasó revista a todas las obras, y creo que es muy importante, porque por allí algunos pueden decir: qué larguero lo de las obras, pero qué bueno tener tanto tiempo y poder hablar durante mucho tiempo de obras y no de pavadas como hablan otros. (Aplausos)
Por eso creo que cuando uno utiliza el tiempo contando las cosas que se hacen, como por ejemplo este albergue que está frente a nosotros para estudiantes universitarios, cuando uno utiliza el tiempo imaginando y construyendo planes y objetivos para lograr más inclusión social, cuando uno ve a estos chiquitos con sus computadoras, a los jóvenes con sus banderas, a los trabajadores con sus derechos y dignidades recuperadas, a nuestros científicos que han vuelto a creer que la Argentina es un lugar que presta importancia a la ciencia, a la tecnología y que dignifica a sus investigadores, es entonces que podemos explicar a estos cientos y miles de jóvenes que se incorporan a la política porque han vuelto a creer en el país, a estos chiquitos pequeños que me saludan y me dicen Cristina, yo siento que cuando uno ha llegado a ellos, cuando uno ha llegado a que un chico, un niño, quiera saludarte y besarte, cuando se ha logrado que un joven vuelva a levantar la bandera argentina y cante el himno con orgullo, uno siente que ha cumplido los grandes ideales de esos patriotas riojanos y también de otros como San Martín, Belgrano, Moreno, Castelli, Perón, Eva.
Cuando uno ve imágenes de lo que sucede en otras partes del mundo, hoy por la mañana antes de venir escuchaba el reportaje que le hacían a un joven español a raíz de esas grandes manifestaciones populares de jóvenes que curiosamente -jóvenes en la vieja Europa y de los países del África también- estaban reclamando un lugar y un espacio, uno siente entonces que hay un mundo que está cambiando, que hay un mundo que reclama inclusión social, que reclama objetivos, porque yo creo que lo que están pidiendo esos jóvenes es tener esperanzas y construcción de futuro, que es lo que nosotros hemos hecho y estamos haciendo en estos años felices. (Aplausos)
Creo realmente que estos años que han venido a remontar décadas de olvido, décadas de un país que sólo miraba hacia fuera o hacia el puerto, que había olvidado a las provincias, a las economías regionales, no solamente a las del NEA y a las del Norte, también a la Patagonia; recién estamos llegando con el Interconectado Eléctrico a la provincia de Santa Cruz; todavía tenemos en el NEA provincias donde el gas no existe, cuántas cosas que nos faltan todavía hacer, pero estamos en el camino correcto porque hemos empezado la tarea de construir un país inclusivo, federal como lo hemos hecho. No lo hemos hecho porque hayamos descubierto la pólvora o encontrado el agujero al mate, como solía decir un compañero de bancada cuando era senadora nacional, no, es apenas porque hemos sabido leer nuestras propia historia.
En estos 200 años las cosas que hemos conseguido los argentinos, las hemos conseguido cuando hemos confiado en un proyecto nacional, cuando hemos creído en nuestro pueblo, cuando hemos creído en nuestras raíces, en nuestra historia, cuando hemos reconstruido esa conciencia que yo denomino nacional, popular y democrática y que tiene que ver con saber que tenemos que producir algo más que materias primas, que esa fue la gran lucha también de unitarios y federales y que nosotros nos embanderamos en las luchas federales que querían un país igualitario con economías regionales donde agregaran valor y generaran trabajo para los miles y miles de comprovincianos, que no tuvieran que irse de sus provincias. (Aplausos)
Son 200 años de Argentina y 420 de La Rioja. Sí, Perón, gran visionario que inició el proceso de industrialización más importante que nos colocó durante el siglo XX con el mayor producto bruto interno, con el mayor grado de industrialización, cuando otros países no tenían ningún tipo de desarrollo aquí en nuestro país se producían aviones, autos, barcos, teníamos marina mercante, no estamos inventando nada. (Aplausos)
Por eso cuando en el año 2003 un argentino, que fue mi compañero de vida y de militancia durante tantos años, vino desde el sur a decir que podíamos hacer algo diferente, no lo hizo en medio de la abundancia, no lo hizo en medio de las facilidades, lo hizo en medio de la crisis más brutal de la que se tenga memoria en nuestra historia. Y lo hizo sin echarle la culpa a nadie, se arremangó y se puso a trabajar en lo que había creído, por lo que había militado en toda su vida. Las convicciones argentinos, las convicciones son las que movilizan a las sociedades, son las que incorporan a los jóvenes, son las que nos permiten construir un futuro. Porque tenemos historia es que podemos construir futuro, los pueblos sin historia o los que pretenden ignorarla o enterrarla, o los presuntos desmemoriados son los que nunca pueden llegar a ningún lado.
Por eso estoy muy feliz de estar compartiendo hoy aquí, junto a todos ustedes, este nuevo aniversario de La Rioja. Pero quiero decirles también que necesitamos del esfuerzo, de la colaboración de todos los argentinos para llegar a aquellos que todavía no pueden tener un trabajo digno o no han podido acceder a una vivienda o a la salud. Por eso a todos aquellos que en estos años han logrado mejorar sustantivamente su condición de vida a lo que estaban en el año 2003, tenemos que pedirles que sigan redoblando el esfuerzo para aquellos que todavía no han tenido la oportunidad que otros sí han logrado, porque la solidaridad es uno de los elementos que deben caracterizar a esta nueva sociedad que estamos construyendo.
Nos fue muy mal a los argentinos cuando no nos importaba lo que le pasaba al que teníamos al lado, total yo estaba bien. Eso dura un tiempo nada más, cuando les empieza a ir mal a los argentinos finalmente les termina llegando a todos. Por eso no me canso de decirles: cuidar lo que hemos logrado, no con espíritu conservador ni conformista sino simplemente para que con esas bases, con esa solidez, con esta Argentina que hemos construido tengamos la fuerza para seguir adelante por lo que todavía falta. Es muy importante tener esa conciencia de participación y de solidaridad.
Yo sé, y no quiero extenderme demasiado porque seguramente quieren ir a almorzar, están desde muy temprano, me hacen todos con la cabeza que sí, quieren comer. Beder, podrías haber traído unas empanaditas para festejar los 420, ¿hay locro? Ah bueno, yo me llevo algo, qué rico el locro, por Dios, me encanta. A Néstor no le gustaba el locro, no sé, que sé yo, no le gustaba y le encantaban las empanadas, eso sí, moría por las empanadas, pero bueno, no le gustaba el locro y cuando me veía comer locro me decía: "mirá cómo comés locro". Pero bueno, a mí me encanta el locro. Siempre me acuerdo de cosas, desde las más grandes hasta las más chicas, él es así. (Aplausos)
Gracias, muchas gracias por todos el amor, muchas gracias por la fuerza que me dan, muchas gracias por el cariño y el afecto, y no lo olviden nunca porque él los quería mucho a todos ustedes. Muchas gracias La Rioja. (Aplausos)
martes, 17 de mayo de 2011
Acto de llamado a licitación de obras en el FFCC Belgrano Cargas: Palabras de la Presidenta de la Nación
Muy buenas tardes a todos y a todas.
Señores gobernadores de las provincias de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, La Rioja, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, tenemos medio país sentado aquí a mi izquierda; gracias a los vecinos que nos están viendo en distintos municipios como los de Berazategui, de Lanús, de Lomas de Zamora; a nuestro querido pueblo formoseño: la utilización de este sistema de teleconferencias, no es solamente, como siempre repito, una idea de modernidad, sino es una idea de practicidad para poder, precisamente, inaugurar y dar marcha al cúmulo de obras que, de no ser de esta manera, nos sería imposible.
Con mucho orgullo, con mucha alegría también, siento que da gusto formar parte de una gestión de gobierno en donde no nos alcanzan los días del año para poder poner en marcha e inaugurar las obras que estamos haciendo para todos los argentinos. Realmente es una sensación muy fuerte.
Yo escuchaba recién a los vecinos, hablando respeto del tema de las cloacas. Para los que toda la vida han tenido cloacas, tal vez esto no tenga demasiada importancia. Pero yo me acuerdo que en mi casa, cuando yo era chica, no teníamos cloaca, había pozo ciego y, por lo tanto, había que cuidar todo y cada tanto tenía que venir al camión atmosférico -me acuerdo, una sensación muy fea-.
Cuando yo hablo esto en algunos círculos, "bueno, qué tantas cloacas". Sí, claro, cuando vos naciste con la cloaca, con el colectivo que te pasa por la puerta, con el taxi, con el pavimento, con la luz, con el gas, con todo, con el teléfono, no se valoran estas cosas. Pero esto en esta Argentina desvastada, no llegaba todo.
Cuando recién veía las imágenes del Ferrocarril Belgrano desvastado, las locomotoras tiradas, los rieles rotos, un desastre, era la misma imagen que uno tenía de nuestro país y que teníamos de nosotros mismos hace unos años atrás. Ese estado del Belgrano Cargas era un poco el estado de toda la Argentina.
Por eso, y si se me permite una pequeña digresión, cuando pasan cosas como las del otro día, que nos pasó en el Ferrocarril Sarmiento, cuando vemos gente que va a incendiar, porque está comprobado, no eran pasajeros enojados, los pasajeros enojados...Yo me enojé muchas veces cuando el Roca se paraba y nunca se me ocurrió -y miren que era revoltosa cuando era joven- rociar con nafta o prenderle fuego a los vagones. Y hoy estaba leyendo que, a partir de la quema de todos estos vagones y de todos estos trenes, hoy tenemos demoras importantes en el Sarmiento.
Por lo tanto, no creo que hayan sido los que viajan todos los días a trabajar, porque, evidentemente, además de incendiarios, serían bastante tontos, porque, en realidad, los únicos que se perjudicaron fueron ellos.
Reflexionaba acerca de estas cosas y del esfuerzo tan grande que estamos haciendo todos para poder poner en marcha de vuelta el país. Cuando estamos poniendo en marcha los ferrocarriles, estamos también poniendo en marcha una parte muy importante del país.
Yo estuve en Formosa cuando fuimos a inaugurar la Ruta de Capricornio y también estuve en Salta cuando se inauguró la parte de Salta, donde pude ver los canales de riego que también construyó la provincia de Formosa paralelamente a esa ruta, lo que estamos haciendo hoy.
Todas las obras que nosotros vimos en el video, son obras que ya se están haciendo ahora.
Hoy estamos licitando nuevos tramos -no me hagan decir eso de C-5, C-15, C-14, porque no me voy a acordar porque son un montón- en todas las provincias.
También estuve en Entre Ríos hace muy poco cuando pusimos en marcha una nueva parte del ferrocarril y que va a llegar también a Paraná, que es el gran objetivo.
Son inversiones muy, pero muy importantes, algunas con financiamiento externo, pero, obviamente, financiamiento que tiene que pagar nuestro país. Una infraestructura imprescindible es el transporte ferroviario que también va a darle mayor competitividad.
Yo veía el trayecto que va desde Salta, que pasa por Formosa, que llega hasta Barranqueras. Barranqueras, precisamente el puerto donde también estuve inaugurando, junto al gobernador Capitanich. Lo recuerdo muy bien porque fue un día de mosquitos, no en el lugar, sino en el Tango-01 que se olvidaron de cerrarlo, habían fumigado todo, no me picó ningún mosquito en el Chaco, me picaron todos cuando subí al Tango-01. Parece ser que los habían corrido con la fumigadora y se habían metido todos en el avión. Lo recuerdo bien, fue una noche inolvidable para mí la inauguración de Barranqueras.
Decía también el gobernador Insfrán, de Formosa, la cantidad de obras que no se van a poder enumerar. Yo tenía ahí, creo, la carpeta de Formosa: tenemos obras por más de 6.000 millones de pesos en la provincia; 4.000 inauguradas; 2.000 en ejecución. Y así podríamos ir provincia por provincia: el Acta de Reparación Histórica de la provincia de Santiago del Estero; el Acta de Reparación de la provincia de Entre Ríos; las obras de La Rioja; las obras en Salta; las obras en la provincia de Buenos Aires, en este caso en el Conurbano, pero también obras que hacen a la salud de la gente, como es el desagüe cloacal. En fin, todo lo que es la infraestructura económica y social del país, puesta en marcha con mucho esfuerzo.
Por eso yo creo que debemos convocar a todos los argentinos a cuidar lo que se construye, a cuidar lo que se logra, porque es algo en lo cual todos ponemos, de una manera u otra, con nuestros impuestos, con nuestro esfuerzo. En fin, con todo lo que un pueblo da para poder seguir avanzando en la forma que lo estamos haciendo desde el año 2003, en un mundo donde hay muchísimas dificultades y donde vemos que, tal vez, otros países estén atravesando, desgraciadamente, situaciones similares a las que nos tocó vivir a nosotros.
También la certeza de que el modelo económico que hemos planteado a toda la sociedad argentina, que planteó él en su mensaje a la Asamblea Legislativa el 25 de mayo del año 2003, del que dentro de unos días, para ser más exactos, dentro de ocho días se van a cumplir exactamente ocho años, y que algunos, tal vez, lo vieron como una utopía o como un ejercicio discursivo de los tantos que se han dado en este país en épocas preelectorales, en elecciones o, aún, en mensajes inaugurales de Asambleas Legislativas. No era solamente un ejercicio; era, fundamentalmente, una convicción profunda y una decisión y una voluntad profunda de cambiar el país.
Y creo que lo estamos cambiando, lo hemos cambiado. Si uno mira hacia atrás, a esa Argentina del año 2003, y ve esta Argentina, además con la esperanza que uno ve en la sociedad. Porque no era solamente una Argentina derrumbada física y económicamente, sin obras; era una Argentina derrumbada moral y culturalmente. Nos habían convencidos de que éramos unos inútiles, unos inservibles, que no servíamos para nada y que, en definitiva, estábamos directamente condenados al fracaso.
Creo que lo más importante, es que hemos construido estas cosas, no esperando nada de los de afuera, sino construyendo nosotros mismos nuestro propio presente y nuestro futuro e integrándonos al mundo.
Si uno mide cuál es la integración al mundo, deberían ser y son en qué medida le vendemos al mundo. Y miren cómo hemos crecido: las exportaciones de 25.000 millones a más de 68.000 millones el año pasado.
Por eso necesitamos imperiosamente seguir con las obras de infraestructura como el Belgrano Cargas que es central para el país en un modelo de ferrocarril que estuvo en lo que eran conocidas como "Las 13", las primeras 13 provincias argentinas y por eso su ubicación.
Pero en realidad necesitamos seguir poniendo todos mucho esfuerzo y articulando, entre la Nación, la Provincia y los municipios. Porque otra de las grandes logros, creo, de esta gestión, ha sido también, tal vez porque como provenimos del país profundo, venimos de allá, de donde casi nos caemos del mapa, sabemos de la necesidad que tienen las provincias de poder articular inteligentemente con la Nación sus obras de infraestructura, sus obras en general y su planificación, no para que viva mejor el presidente o el gobernador de turno, sino para que vivan mejor todos y cada uno de los ciudadanos que nos han votado a los unos y a los otros para que hagamos las cosas bien, para que nos llevemos bien, pero no para que nos llevemos bien protocolarmente, sino para que nos llevemos bien en términos de visión estratégica del país y de objetivos de país y de provincia.
Porque no es menos cierto que se podrá ser más brillante o menos brillante como gobernador; pero si no hay un proyecto de país, si no hay una política macroeconómica que garantice la inversión, que garantice el crecimiento, que garantice la infraestructura, todos los esfuerzos que puede hacer un gobernador o un intendente, son vanos si no tenemos un proyecto de país.
Esto es claro: nosotros siempre lo supimos y por eso siempre tuvimos la ilusión allá en el Sur de poder llevar esto que nosotros pensábamos a la práctica.
Y la verdad que más allá de las cosas que nos han pasado en términos personales, debemos decir que me siento muy orgullosa de formar parte de esta generación, la generación del Bicentenario; estoy muy orgullosa de formar parte de este espacio político que ha transformado el país.
Realmente quiero agradecerles a todos los gobernadores, quiero agradecerles a todos los hombres y mujeres que a diario colaboran en esta tarea, porque es una tarea difícil, te levantás y siempre son piedras, siempre una cosa como la que nos pasó el otro día con el Sarmiento, esas cosas duras que te dan mucha rabia.
Yo me acuerdo que había ido a ver los vagones de doble piso recién hechos, con televisión. Es cierto que no todavía todos los ferrocarriles están con esas comodidades, pero, claro, si vamos quemando los que se van haciendo, va a ser difícil llegar, convengamos en esto.
Por eso, yo le pido a todos los argentinos que cuidemos lo que hemos hecho, porque no perjudicamos a quien es Presidente; perjudicamos a nuestros vecinos, a nuestros trabajadores, a los que todos los días necesitan levantarse a la madrugada, subirse al tren e ir a sus trabajos.
Es cierto que por allí todavía tenemos que mejorar más el servicio, pero también es cierto que hace unos años atrás ni siquiera había que tomar el tren porque no había adónde ir a trabajar.
Por eso creo que también es importante reconocer estos avances que hemos hecho, que son los que nos dan creo que la sangre, la fuerza para seguir adelante.
Muchas gracias a todos, a Formosa, a Lanús, a Berazategui, a Lomas de Zamora, a Entre Ríos, a todos los gobernadores que nos acompañan, a los empresarios que están de las grandes firmas que van a ser las grandes usuarias también del Belgrano Cargas porque van a poder transportar desde minerales hasta granos, ganado y todo lo que constituye uno de los puntales de la producción y del Producto Bruto Argentino.
Muy buenas tardes a todos y a todas y muchísimas gracias.
Cristina Fernández saludó al patriarca de la Iglesia Apostólica Armenia
La Presidenta saludó esta tarde al patriarca de la Iglesia Apostólica Armenia, Karekin II, en el despacho del jefe de Gabinete, Anibal Fernández.
lunes, 16 de mayo de 2011
convenios entre los Ministerios de Salud y Desarrollo Social y promulgación de la Ley de Medicina Prepaga
Muy buenas tardes a todos y a todas: realmente creo que estamos hoy abordando un tema, que constituye una verdadera política de Estado y por tanto involucra a este Gobierno y a los que vendrán. La promulgación de la Ley de Medicina Pre-paga, que hasta este momento no contaba con ningún tipo de regulación, pese a involucrar a más de 4 millones y medio de usuarios; al mismo tiempo la trazabilidad de los medicamentos; se olvidó el señor ministro de decir que era para ... dijo que era para los más valiosos, pero quiero aclarar que son para los medicamentos oncológicos, o sea todos los productos medicinales que tienen que ver con esa enfermedad terrible que es el cáncer, para los hemofílicos y también para los enfermos de HIV-Sida que son los tres tipos de medicamentos más caros y donde se ha producido falsificación, adulteración y también robos porque esto también va en pos de hacer el seguimiento de aquellos que no solamente adulteran, sino también que roban medicamentos.
Creo que es también un paso trascendental porque cuando uno ve los precios de algunos medicamentos - estábamos charlando con Luciano Di Cesare, el director del PAMI - una ampollita que no me voy a acordar el nombre, pero no importa, cuesta, por ejemplo, a la obra social 50 mil pesos. Algún vamos a tener que hablar también con los laboratorios para que nos expliquen cómo puede ser que una ampollita cueste 50 mil pesos. ¿No sé qué tendrá adentro? Claro tiene la vida de una persona. (APLAUSOS) Por eso tal vez sea el valor, pero sabemos que un hemofílico es una persona que si no se le suministra una determinada medicación se muere y no hay posibilidades, se muere y por lo tanto si no se le suministra esa ampolla esa persona se muere. Mucho me temo que ese valor esté directamente vinculado, más que a los componentes que seguramente serán muy importantes y muy valiosos del laboratorio están vinculados porque claro es una cuestión vital y cuando está la vida de por medio el Estado, las personas pagan lo que sea para que esa persona siga viviendo.
Pero creo que también algún podremos abordar porque hay una gran inversión, por parte del Estado Nacional y también por parte de los propios ciudadanos, sino que es el sistema de salud de Argentina. Como ustedes saben la Argentina tiene al 60 por ciento de sus habitantes con coberturas en el sector de obras sociales o de medicina pre-pagas y el resto de los habitantes, esto es 16 millones de habitantes protegidos dentro del sistema de salud pública, que tenemos que mejorar y profundizar, pero que también debemos decirlo porque cuando lo vemos en comparación con otros países de la región también es un buen sistema de salud. Hoy está - como todos ustedes saben - la administración en manos de las provincias.
Con respecto a la promulgación de las pre-pagas, yo les decía que el 60 por ciento tiene cobertura; 4 millones y medio cubren el PAMI, que además son los habitantes, los pacientes con mayores problemas, por una cuestión lógica. Son los de mayor edad, donde el individuo, el ser humano tiene mayores problemas con su salud; unos 15 millones están repartidos entre obras sociales y hay 4 millones y medio en el sector de la medicina pre-paga.
Sé que hubo mucho revuelo en torno a la sanción de la Ley porque leí y escuché reclamos porque esto podría causar que las pre-pagas quebrarán. Cuando uno mira los números realmente, los grados de concentración el 80 por ciento de la población que tiene cobertura en pre-paga está en cinco empresas. Y no nos parece mal, no estamos hablando ni contra la concentración, ni contra la rentabilidad, pero sí estamos hablando de la necesidad de regular a un sector tan importante, que tiene que ver con la salud y que además cuando uno controla, a partir de las quejas que hay, tiene mayor nivel el usuario de la medicina pre-paga - curiosamente - que el de las obras sociales.
El nivel de queja de las obras sociales es de 0.04 y el 0,07 para la medicina pre-paga. También hay concentración: 25 obras sociales concentran el 80 por ciento de los que tienen cobertura en - digamos - fuera de la salud pública y también ha habido una evolución muy importante en la incorporación de fondos a las obras sociales.
Para que ustedes tengan una idea - y no quiero errarle a las cifras, por eso me voy a poner los lentes - 3.129 millones de pesos recaudaban las obras sociales, en el año 2003, cuando asumió el Presidente Kirchner; en el año 2010 recaudaron 19.610 millones; un 526 por ciento más. Esto se debe - esencialmente - a cuatro razones, dos de ellas de carácter estructurales modélicas, tienen que ver con nuestro modelo: la generación de puestos de trabajos y el mayor poder adquisitivo de los salarios. Esto hace a una cuestión sistémica del modelo y las otras dos razones son decisiones del Poder Ejecutivo, de este Poder Ejecutivo que en el año 2008, eliminó el tope para las contribuciones patronales, y también aumentó el tope de los aportes.
Las contribuciones son las que hace el sector patronal, y los aportes son lo que se le descuenta a cada trabajador. O sea que este buen incremento - 526 por ciento - que han tenido las obras sociales se debe al modelo y a decisiones políticas concretas, tomadas por el Poder Ejecutivo.
También en lo que hace a la redistribución, en lo que hace a la evolución de la recaudación, destinada al Fondo Solidario de Redistribución, que es un aporte de las obras sociales de 575 millones de pesos, en el año 2003, a 3.887, en el año 2010.
¿Por qué la necesidad también de regular a las medicinas pre-pagas? Bueno, porque salvo el servicio de Prestación Médica Obligatoria fuera de eso no había ningún tipo de regulación en el sector de las pre-pagas y sí había regulación en el marco de las obras sociales. Hemos mejorado mucho y realmente también han tenido un gran desarrollo la medicina privada, pero no tiene que haber temor - yo sé que muchos decían: "bueno, ahora va a poder venir a afiliarse una persona que está enferma". Esto es una de las cosas que más se discutían, la propia Ley prevé - que en este caso - a través de la reglamentación el Estado podrá aumentar o fijar unas cuotas especiales para la persona que teniendo una enfermedad y no estando - hasta ese momento - afiliado a la pre-paga va a hacerlo por una cuestión de orden y de criterio. Pero quiero decirles, también, que el promedio de aportes que se hacen en las medicinas pre-pagas de 1.000 pesos, en las más caras; la menos que tiene de aportes mantiene un promedio de 569 pesos por aportante. En tanto, que en las obras sociales no alcanzan los 360 pesos, las que más reciben de aportes.
Por lo cual, nos hemos acordado un poco cuando sacamos aquella ley famosa, de Tierra del Fuego que decían que iban a aumentar los impuestos tecnológicos, que todo el mundo se iba a fundir. Está claro que una persona que puede pagar 1.000 pesos por mes o 500 pesos por mes, las personas que ya están afiliadas a la medicina pre-paga y nadie va a poder - por más que quiera - hacer la picardía de esperar a que enfermarse para ir a la obra social, porque seguramente va a tener que hacer una erogación mucho más grande, no la va a poder sostener y el que no la puede sostener ya ni siquiera está en una pre-paga sino que está en una obra social, que este es el otro problema que también tenemos.
Charlábamos, la otra vez, con el titular de la AFIP, que claro el gremio de la AFIP tiene 30 mil o 40 mil afiliados, pero la obra social solamente tiene 2.000. Porque además se nos produce otra situación real, las medicinas pre-pagas toman normalmente a la gente joven y sanas y a las obras sociales, fundamentalmente al PAMI. Y al resto van las personas de mayor edad y con problemas y que tienen que ser admitidas tengan o no enfermedad.
Y precisamente tenemos, sin embargo, más quejas en el sector privado, que en el sector de las obras sociales. Por eso creo que es importante tener equilibrio, acá nadie va a buscar que nadie funda porque si algo puedo acreditar este Gobierno es que nunca le ha interesado que se funda ninguna empresa; es más cuando alguna tuvo problemas hasta las ayudamos a pagar los sueldos para que no cerrarán ni echaran a la gente. (APLAUSOS). Así que creo que si valoramos las inversiones, valoramos el esfuerzo.
Además debo decir algo - porque, además, si no lo digo no sería yo - durante el año 2009 y 2010 también las principales pre-pagas de este país pudieron hacer uso de una prerrogativa absolutamente legal, que es la de comprar 2 millones de dólares por mes, en moneda extranjera, no para pagar deudas, ni dividendos, sino simplemente para atesoramiento de divisa extranjera, con lo cual creo que todo ese temor, muchas veces fundado, porque se agita, pero yo creo que realmente no tiene ningún fundamento porque van a seguir siendo rentables, simplemente que tenemos que controlar y también representar los derechos de los usuarios porque ese es el deber que tiene el Estado: cuidar el derecho de los usuarios.
Cuidar el derecho de los usuarios es, por un lado, que paguen realmente por el servicio que se les está prestando. Porque además tampoco sería para el Estado buen negocio que se fundieran esas empresas, porque si no sería el Estado - a través de su sector público - o el sector de las obras sociales el que debería atender si quiebran esas empresas y quienes hoy toman sus servicios tienen que ir a otros. Así que yo creo que debemos todos ser lo más racionales, serenos y equilibrados posibles y saber que determinadas cuestiones que tienen que ver con políticas públicas, como es la salud pública, deben ser controladas, como son controlados otros sectores que también están vinculados a la vida de las personas en definitiva, que es lo importante.
La otra cuestión que tiene que ver con la presentación de hoy, es la trazabilidad de los medicamentos, algo realmente que si logramos hacerlo, digo, estoy convencida de que lo vamos a hacer, espero que lo podamos hacer en los plazos previstos, yo no doy plazos porque una vez di plazos y no los pudimos cumplir, los vamos a cumplir ahora a la brevedad, pero la verdad que es necesario este contralor por parte del Estado en lo que hace a la calidad de los medicamentos desde el laboratorio hasta el paciente.
Mi idea es, además, y se lo he expresado tanto al titular del PAMI como a la señora Ministra de Desarrollo Social y al señor Ministro de Salud, que en una primera etapa se extienda a estos tres tipos de medicamentos que son los más costosos, se extienda a la totalidad. Pero además también, la idea es que esto se extienda incorporando la digitalización de las recetas médicas, que esto también es clave para poder tener una fotografía más acabada de lo que es la salud en la República Argentina, además de controlar también, no solamente a los laboratorios, no solamente a las droguerías, no solamente a las farmacias, sino también a todo el sector de la medicina para saber exactamente en qué punto estamos parados.
Creo que además, va a servir de un excelente información para los laboratorios porque nos va a permitir regionalizar; mi idea es que los programas de software, se los dije a los tres, tengan también entrecruzamiento de datos y que también se pueda establecer por regiones, por provincias, tipologías, los medicamentos que nos permitan detectar con mayor precisión y tener una fotografía mucho más acabada de lo que es la inversión en salud en la República Argentina.
No estoy hablando de gastos, estoy hablando de inversión. Lo que pasa es que si la inversión no está bien orientada o alguien se lleva parte de la inversión, estamos en problemas.
Por eso es muy importante la gestión conjunta del Estado con su poder compra y también en algún momento podríamos también orientar desde la Superintendencia de Salud el formidable poder de compra que tienen también las obras sociales para también transparentar, emprolijar y lograr, fundamentalmente, mejores resultados y mejores precios para que todos puedan acceder a los medicamentos.
Estas son políticas de Estado; estas no son políticas ni de una gestión ni de un presidente ni de un partido, esto es lo que tiene que hacer cualquier país que se precie de querer formar parte del mundo desarrollado y de concebir a la salud como uno de sus valores más importantes.
Este es el marco en el que lo estamos haciendo, esta es una política de Estado, no nos apropiamos de nada, tenemos una Ley que ha sido sancionada por el Parlamento, que la impulsamos fuertemente, que hubo, bueno, problemas diferentes que se discutieron en el Parlamento y que, a través de la reglamentación no vamos, como dijo alguno, a tratar de desvirtuar lo que hizo el Congreso, porque además eso no sería reglamentario, eso sería violar la ley y la reglamentación no puede ir en contra de lo que es el espíritu y la naturaleza de la ley.
Pero que nadie se sienta perseguido ni nadie se sienta que queremos que se desfinancien, reitero, o que se fundan. Por el contrario, queremos realmente equilibrar la sociedad en lo que hace al sector salud, teniendo en cuenta que hay un 60 por ciento, precisamente, que está en el sector no público. Y creo que todos podemos hacerlo sin necesidad ni de pelearnos ni de considerarnos enemigos porque estamos legislando y creo que así como hemos acordado muchísimas cosas, vamos a poder acordar que funcionen las prepagas, que funcionen las obras sociales y que lo hagan acorde con los verdaderos intereses que nosotros sí debemos cuidar y cubrir que son los de los argentinos.
No me gusta decir usuarios, porque usuarios son los de los teléfonos, usuarios son los de la luz, usuarios son los del gas; cuando tenés que ir al médico o te internan, no sos un usuario, sos un enfermo. (APLAUSOS) Entonces, si estás enfermo...
No estoy hablando de los controles que se hace cualquier persona normalmente, que son muy buenos y que además ayudan a la persona y también ayudan a una medicina preventiva, estamos hablando del drama, la tragedia de la persona enferma.
Por eso yo no hablo tanto de usuario cuando hablo de temas de salud, hablo de ciudadanos y ciudadanas que tienen derecho a la salud y nosotros a garantizarle ese derecho y que lo que pague sea realmente lo que corresponde, sin quitar la rentabilidad de las medicinas prepagas, porque son empresas y lo comprendemos, pero también creo que podemos hacerlo con control y regulación. Como pasa con los bancos, a los cuales también controlamos y regulamos y no por eso tienen una terrible regulación y contralor.
Siempre se identifica -y quiero comenzar a desmitificar un poco esto de la regulación- como que si la regulación impidiera la rentabilidad. Pocas cosas deben tener mayor grado de regulación y contralor que, por ejemplo, las entidades financieras. Y además, es un universo muy reducido, no estamos hablando de 800 bancos, 1.000 bancos o 2.000 bancos, estamos hablando...Y, sin embargo, fíjense, debe uno de los sectores hoy más rentables de la economía.
Con lo cual, regulación no significa afectar rentabilidad; ese verso fue un verso de las políticas neoliberales de los años ‘90 que ya, sinceramente, no se lo traga más nadie. (APLAUSOS)
Al contrario, creo que tenemos que ser lo suficientemente sensatos e inteligentes para dejar de repetir como loros lo que se ha venido diciendo y que, por supuesto, nunca han podido probarlo. Es más: casi, diría, que se ha podido comprobar que era exactamente a la inversa de lo que se decía.
Así que, estamos apostando fuertemente a institucionalizar y para poder institucionalizar, para poder dar mayor grado de transparencia, hay que saber y conocer. Y para saber y conocer, hay que tener información, información que hasta ahora el Estado Nacional nunca en toda su historia había tenido. También es cierto que como estábamos en el 2003, a quién se le hubiera ocurrido hablar de la trazabilidad de los medicamentos.
Esto también demuestra que a medida que un país se va ordenando y organizando, comienza a surgir el abordaje de los temas pendientes. En este caso, trazabilidad de medicamentos, en este caso regulación de prepagas, en este caso gestión inteligente del Estado para logra mejor posición, mejor obtención de precios y mejor calidad en la salud y así en todas las áreas.
Yo creo que cuando se va afinando, cada vez se va descubriendo lo que falta. Es como en una casa, cuando uno empezó haciendo algo porque no había nada, estaba todo destruido, empezó a poner ladrillos, puso las chapas y después empezó que podía hacer un cuarto más, pintar, poner el piso, poner...
Creo que es eso, una construcción permanente y ustedes van a ver que siempre van a encontrar que falta algo y que siempre hay algo que se puede mejorar, como en la casa de uno, como en la Argentina que, en definitiva es, o por lo menos debería ser, la casa de todos.
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS)
Creo que es también un paso trascendental porque cuando uno ve los precios de algunos medicamentos - estábamos charlando con Luciano Di Cesare, el director del PAMI - una ampollita que no me voy a acordar el nombre, pero no importa, cuesta, por ejemplo, a la obra social 50 mil pesos. Algún vamos a tener que hablar también con los laboratorios para que nos expliquen cómo puede ser que una ampollita cueste 50 mil pesos. ¿No sé qué tendrá adentro? Claro tiene la vida de una persona. (APLAUSOS) Por eso tal vez sea el valor, pero sabemos que un hemofílico es una persona que si no se le suministra una determinada medicación se muere y no hay posibilidades, se muere y por lo tanto si no se le suministra esa ampolla esa persona se muere. Mucho me temo que ese valor esté directamente vinculado, más que a los componentes que seguramente serán muy importantes y muy valiosos del laboratorio están vinculados porque claro es una cuestión vital y cuando está la vida de por medio el Estado, las personas pagan lo que sea para que esa persona siga viviendo.
Pero creo que también algún podremos abordar porque hay una gran inversión, por parte del Estado Nacional y también por parte de los propios ciudadanos, sino que es el sistema de salud de Argentina. Como ustedes saben la Argentina tiene al 60 por ciento de sus habitantes con coberturas en el sector de obras sociales o de medicina pre-pagas y el resto de los habitantes, esto es 16 millones de habitantes protegidos dentro del sistema de salud pública, que tenemos que mejorar y profundizar, pero que también debemos decirlo porque cuando lo vemos en comparación con otros países de la región también es un buen sistema de salud. Hoy está - como todos ustedes saben - la administración en manos de las provincias.
Con respecto a la promulgación de las pre-pagas, yo les decía que el 60 por ciento tiene cobertura; 4 millones y medio cubren el PAMI, que además son los habitantes, los pacientes con mayores problemas, por una cuestión lógica. Son los de mayor edad, donde el individuo, el ser humano tiene mayores problemas con su salud; unos 15 millones están repartidos entre obras sociales y hay 4 millones y medio en el sector de la medicina pre-paga.
Sé que hubo mucho revuelo en torno a la sanción de la Ley porque leí y escuché reclamos porque esto podría causar que las pre-pagas quebrarán. Cuando uno mira los números realmente, los grados de concentración el 80 por ciento de la población que tiene cobertura en pre-paga está en cinco empresas. Y no nos parece mal, no estamos hablando ni contra la concentración, ni contra la rentabilidad, pero sí estamos hablando de la necesidad de regular a un sector tan importante, que tiene que ver con la salud y que además cuando uno controla, a partir de las quejas que hay, tiene mayor nivel el usuario de la medicina pre-paga - curiosamente - que el de las obras sociales.
El nivel de queja de las obras sociales es de 0.04 y el 0,07 para la medicina pre-paga. También hay concentración: 25 obras sociales concentran el 80 por ciento de los que tienen cobertura en - digamos - fuera de la salud pública y también ha habido una evolución muy importante en la incorporación de fondos a las obras sociales.
Para que ustedes tengan una idea - y no quiero errarle a las cifras, por eso me voy a poner los lentes - 3.129 millones de pesos recaudaban las obras sociales, en el año 2003, cuando asumió el Presidente Kirchner; en el año 2010 recaudaron 19.610 millones; un 526 por ciento más. Esto se debe - esencialmente - a cuatro razones, dos de ellas de carácter estructurales modélicas, tienen que ver con nuestro modelo: la generación de puestos de trabajos y el mayor poder adquisitivo de los salarios. Esto hace a una cuestión sistémica del modelo y las otras dos razones son decisiones del Poder Ejecutivo, de este Poder Ejecutivo que en el año 2008, eliminó el tope para las contribuciones patronales, y también aumentó el tope de los aportes.
Las contribuciones son las que hace el sector patronal, y los aportes son lo que se le descuenta a cada trabajador. O sea que este buen incremento - 526 por ciento - que han tenido las obras sociales se debe al modelo y a decisiones políticas concretas, tomadas por el Poder Ejecutivo.
También en lo que hace a la redistribución, en lo que hace a la evolución de la recaudación, destinada al Fondo Solidario de Redistribución, que es un aporte de las obras sociales de 575 millones de pesos, en el año 2003, a 3.887, en el año 2010.
¿Por qué la necesidad también de regular a las medicinas pre-pagas? Bueno, porque salvo el servicio de Prestación Médica Obligatoria fuera de eso no había ningún tipo de regulación en el sector de las pre-pagas y sí había regulación en el marco de las obras sociales. Hemos mejorado mucho y realmente también han tenido un gran desarrollo la medicina privada, pero no tiene que haber temor - yo sé que muchos decían: "bueno, ahora va a poder venir a afiliarse una persona que está enferma". Esto es una de las cosas que más se discutían, la propia Ley prevé - que en este caso - a través de la reglamentación el Estado podrá aumentar o fijar unas cuotas especiales para la persona que teniendo una enfermedad y no estando - hasta ese momento - afiliado a la pre-paga va a hacerlo por una cuestión de orden y de criterio. Pero quiero decirles, también, que el promedio de aportes que se hacen en las medicinas pre-pagas de 1.000 pesos, en las más caras; la menos que tiene de aportes mantiene un promedio de 569 pesos por aportante. En tanto, que en las obras sociales no alcanzan los 360 pesos, las que más reciben de aportes.
Por lo cual, nos hemos acordado un poco cuando sacamos aquella ley famosa, de Tierra del Fuego que decían que iban a aumentar los impuestos tecnológicos, que todo el mundo se iba a fundir. Está claro que una persona que puede pagar 1.000 pesos por mes o 500 pesos por mes, las personas que ya están afiliadas a la medicina pre-paga y nadie va a poder - por más que quiera - hacer la picardía de esperar a que enfermarse para ir a la obra social, porque seguramente va a tener que hacer una erogación mucho más grande, no la va a poder sostener y el que no la puede sostener ya ni siquiera está en una pre-paga sino que está en una obra social, que este es el otro problema que también tenemos.
Charlábamos, la otra vez, con el titular de la AFIP, que claro el gremio de la AFIP tiene 30 mil o 40 mil afiliados, pero la obra social solamente tiene 2.000. Porque además se nos produce otra situación real, las medicinas pre-pagas toman normalmente a la gente joven y sanas y a las obras sociales, fundamentalmente al PAMI. Y al resto van las personas de mayor edad y con problemas y que tienen que ser admitidas tengan o no enfermedad.
Y precisamente tenemos, sin embargo, más quejas en el sector privado, que en el sector de las obras sociales. Por eso creo que es importante tener equilibrio, acá nadie va a buscar que nadie funda porque si algo puedo acreditar este Gobierno es que nunca le ha interesado que se funda ninguna empresa; es más cuando alguna tuvo problemas hasta las ayudamos a pagar los sueldos para que no cerrarán ni echaran a la gente. (APLAUSOS). Así que creo que si valoramos las inversiones, valoramos el esfuerzo.
Además debo decir algo - porque, además, si no lo digo no sería yo - durante el año 2009 y 2010 también las principales pre-pagas de este país pudieron hacer uso de una prerrogativa absolutamente legal, que es la de comprar 2 millones de dólares por mes, en moneda extranjera, no para pagar deudas, ni dividendos, sino simplemente para atesoramiento de divisa extranjera, con lo cual creo que todo ese temor, muchas veces fundado, porque se agita, pero yo creo que realmente no tiene ningún fundamento porque van a seguir siendo rentables, simplemente que tenemos que controlar y también representar los derechos de los usuarios porque ese es el deber que tiene el Estado: cuidar el derecho de los usuarios.
Cuidar el derecho de los usuarios es, por un lado, que paguen realmente por el servicio que se les está prestando. Porque además tampoco sería para el Estado buen negocio que se fundieran esas empresas, porque si no sería el Estado - a través de su sector público - o el sector de las obras sociales el que debería atender si quiebran esas empresas y quienes hoy toman sus servicios tienen que ir a otros. Así que yo creo que debemos todos ser lo más racionales, serenos y equilibrados posibles y saber que determinadas cuestiones que tienen que ver con políticas públicas, como es la salud pública, deben ser controladas, como son controlados otros sectores que también están vinculados a la vida de las personas en definitiva, que es lo importante.
La otra cuestión que tiene que ver con la presentación de hoy, es la trazabilidad de los medicamentos, algo realmente que si logramos hacerlo, digo, estoy convencida de que lo vamos a hacer, espero que lo podamos hacer en los plazos previstos, yo no doy plazos porque una vez di plazos y no los pudimos cumplir, los vamos a cumplir ahora a la brevedad, pero la verdad que es necesario este contralor por parte del Estado en lo que hace a la calidad de los medicamentos desde el laboratorio hasta el paciente.
Mi idea es, además, y se lo he expresado tanto al titular del PAMI como a la señora Ministra de Desarrollo Social y al señor Ministro de Salud, que en una primera etapa se extienda a estos tres tipos de medicamentos que son los más costosos, se extienda a la totalidad. Pero además también, la idea es que esto se extienda incorporando la digitalización de las recetas médicas, que esto también es clave para poder tener una fotografía más acabada de lo que es la salud en la República Argentina, además de controlar también, no solamente a los laboratorios, no solamente a las droguerías, no solamente a las farmacias, sino también a todo el sector de la medicina para saber exactamente en qué punto estamos parados.
Creo que además, va a servir de un excelente información para los laboratorios porque nos va a permitir regionalizar; mi idea es que los programas de software, se los dije a los tres, tengan también entrecruzamiento de datos y que también se pueda establecer por regiones, por provincias, tipologías, los medicamentos que nos permitan detectar con mayor precisión y tener una fotografía mucho más acabada de lo que es la inversión en salud en la República Argentina.
No estoy hablando de gastos, estoy hablando de inversión. Lo que pasa es que si la inversión no está bien orientada o alguien se lleva parte de la inversión, estamos en problemas.
Por eso es muy importante la gestión conjunta del Estado con su poder compra y también en algún momento podríamos también orientar desde la Superintendencia de Salud el formidable poder de compra que tienen también las obras sociales para también transparentar, emprolijar y lograr, fundamentalmente, mejores resultados y mejores precios para que todos puedan acceder a los medicamentos.
Estas son políticas de Estado; estas no son políticas ni de una gestión ni de un presidente ni de un partido, esto es lo que tiene que hacer cualquier país que se precie de querer formar parte del mundo desarrollado y de concebir a la salud como uno de sus valores más importantes.
Este es el marco en el que lo estamos haciendo, esta es una política de Estado, no nos apropiamos de nada, tenemos una Ley que ha sido sancionada por el Parlamento, que la impulsamos fuertemente, que hubo, bueno, problemas diferentes que se discutieron en el Parlamento y que, a través de la reglamentación no vamos, como dijo alguno, a tratar de desvirtuar lo que hizo el Congreso, porque además eso no sería reglamentario, eso sería violar la ley y la reglamentación no puede ir en contra de lo que es el espíritu y la naturaleza de la ley.
Pero que nadie se sienta perseguido ni nadie se sienta que queremos que se desfinancien, reitero, o que se fundan. Por el contrario, queremos realmente equilibrar la sociedad en lo que hace al sector salud, teniendo en cuenta que hay un 60 por ciento, precisamente, que está en el sector no público. Y creo que todos podemos hacerlo sin necesidad ni de pelearnos ni de considerarnos enemigos porque estamos legislando y creo que así como hemos acordado muchísimas cosas, vamos a poder acordar que funcionen las prepagas, que funcionen las obras sociales y que lo hagan acorde con los verdaderos intereses que nosotros sí debemos cuidar y cubrir que son los de los argentinos.
No me gusta decir usuarios, porque usuarios son los de los teléfonos, usuarios son los de la luz, usuarios son los del gas; cuando tenés que ir al médico o te internan, no sos un usuario, sos un enfermo. (APLAUSOS) Entonces, si estás enfermo...
No estoy hablando de los controles que se hace cualquier persona normalmente, que son muy buenos y que además ayudan a la persona y también ayudan a una medicina preventiva, estamos hablando del drama, la tragedia de la persona enferma.
Por eso yo no hablo tanto de usuario cuando hablo de temas de salud, hablo de ciudadanos y ciudadanas que tienen derecho a la salud y nosotros a garantizarle ese derecho y que lo que pague sea realmente lo que corresponde, sin quitar la rentabilidad de las medicinas prepagas, porque son empresas y lo comprendemos, pero también creo que podemos hacerlo con control y regulación. Como pasa con los bancos, a los cuales también controlamos y regulamos y no por eso tienen una terrible regulación y contralor.
Siempre se identifica -y quiero comenzar a desmitificar un poco esto de la regulación- como que si la regulación impidiera la rentabilidad. Pocas cosas deben tener mayor grado de regulación y contralor que, por ejemplo, las entidades financieras. Y además, es un universo muy reducido, no estamos hablando de 800 bancos, 1.000 bancos o 2.000 bancos, estamos hablando...Y, sin embargo, fíjense, debe uno de los sectores hoy más rentables de la economía.
Con lo cual, regulación no significa afectar rentabilidad; ese verso fue un verso de las políticas neoliberales de los años ‘90 que ya, sinceramente, no se lo traga más nadie. (APLAUSOS)
Al contrario, creo que tenemos que ser lo suficientemente sensatos e inteligentes para dejar de repetir como loros lo que se ha venido diciendo y que, por supuesto, nunca han podido probarlo. Es más: casi, diría, que se ha podido comprobar que era exactamente a la inversa de lo que se decía.
Así que, estamos apostando fuertemente a institucionalizar y para poder institucionalizar, para poder dar mayor grado de transparencia, hay que saber y conocer. Y para saber y conocer, hay que tener información, información que hasta ahora el Estado Nacional nunca en toda su historia había tenido. También es cierto que como estábamos en el 2003, a quién se le hubiera ocurrido hablar de la trazabilidad de los medicamentos.
Esto también demuestra que a medida que un país se va ordenando y organizando, comienza a surgir el abordaje de los temas pendientes. En este caso, trazabilidad de medicamentos, en este caso regulación de prepagas, en este caso gestión inteligente del Estado para logra mejor posición, mejor obtención de precios y mejor calidad en la salud y así en todas las áreas.
Yo creo que cuando se va afinando, cada vez se va descubriendo lo que falta. Es como en una casa, cuando uno empezó haciendo algo porque no había nada, estaba todo destruido, empezó a poner ladrillos, puso las chapas y después empezó que podía hacer un cuarto más, pintar, poner el piso, poner...
Creo que es eso, una construcción permanente y ustedes van a ver que siempre van a encontrar que falta algo y que siempre hay algo que se puede mejorar, como en la casa de uno, como en la Argentina que, en definitiva es, o por lo menos debería ser, la casa de todos.
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS)
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